Bogotá cuenta con un espacio de información muy completo donde la ciudadanía, residentes y extranjeros pueden consultar la información que les interesa sobre Bogotá, su historia, sus localidades, la gestión y principales noticias de la Administración Distrital.
La seguridad en el uso de los sistemas de transporte vertical de la ciudad de Bogotá, como ascensores, escaleras y rampas eléctricas, es una prioridad que involucra tanto a los organismos de control del Distrito Capital como a los administradores y propietarios de las edificaciones. El Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER) se encarga de verificar el correcto funcionamiento y la conformidad normativa de estos equipos, ejecutando visitas para asegurar que los estándares se mantengan en todos los sistemas incluidos en la capital. Según información del mismo Instituto, estas inspecciones incluyen ascensores, andenes móviles, puertas eléctricas y otros dispositivos que forman parte vital de la movilidad diaria de los habitantes.
La responsabilidad de mantener la seguridad de estos equipos recae en quienes administran o poseen los inmuebles, quienes deben garantizar la protección de los ciudadanos a través de la contratación de diagnósticos y revisiones técnicas avaladas. Para ello, se requiere recurrir al Organismo Nacional de Acreditación de Colombia (ONAC), cuya certificación anual es exigida por la normatividad colombiana. Este proceso de certificación resulta fundamental como garantía para la operación adecuada de los sistemas y la prevención de accidentes.
Durante las inspecciones, el IDIGER revisa elementos clave como el certificado de inspección, el cronograma de mantenimiento preventivo, informes técnicos, instrucciones claras de uso, señalización visible, sistemas de emergencia y protocolos que deben activarse tanto en caso de una emergencia como durante el mantenimiento o reparación de los equipos. Este conjunto de requisitos asegura una vigilancia integral en cada aspecto de la operación de los transportes verticales.
Para quienes hacen uso diario de los ascensores, la recomendación es verificar que el certificado de inspección anual esté visible dentro del equipo; si no se encuentra, es fundamental solicitar información a la administración del edificio y reportar cualquier anomalía inmediatamente. Los usuarios deben especialmente notificar incidentes como desniveles, ruidos o movimientos inesperados, así como la presencia de las llamadas "puertas fantasma" que representan un riesgo considerable.
En situaciones de emergencia, como quedar atrapado en el ascensor, el IDIGER enfatiza la importancia de mantener la calma, aprovechar la ventilación que todas las cabinas tienen disponible, utilizar los botones de alarma y el intercomunicador, y sobre todo, evitar intentar salir por cuenta propia para no poner en riesgo la integridad personal. Además, durante el uso cotidiano se aconseja llevar a las mascotas en brazos, dar prioridad a quienes salen antes de entrar, acompañar a menores y adultos mayores, y nunca superar la capacidad máxima señalada por el fabricante del equipo, acciones que contribuyen a la seguridad colectiva.
De este modo, la regulación y supervisión permanente, tanto por parte de las autoridades como de los responsables de los edificios, son esenciales para reducir los riesgos y garantizar viajes seguros entre pisos en Bogotá.
¿Quién responde si ocurre un accidente en un ascensor que no cumple las normas?
Cuando se presenta un accidente en un ascensor o sistema de transporte vertical que carece de la certificación requerida o no cumple con los protocolos de seguridad validados por el IDIGER y el Organismo Nacional de Acreditación de Colombia (ONAC), la responsabilidad recae sobre los administradores y propietarios del inmueble responsable del mantenimiento. Este aspecto legal es relevante para clarificar quién debe responder ante eventuales daños personales o materiales que puedan surgir de la omisión de las obligaciones de inspección y certificación.
Esta pregunta resulta vital para los habitantes de Bogotá y aquellos que utilizan frecuentemente estos equipos, ya que conocer a quién acudir o exigir responsabilidades en caso de accidente puede significar la diferencia entre una pronta solución o la prolongación de un conflicto legal. Además, refuerza la necesidad de que propietarios y administradores cumplan su papel de manera adecuada y transparente para salvaguardar la vida y seguridad de los ciudadanos.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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