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Durante décadas, la movilidad de Bogotá hacia el occidente ha dependido principalmente de dos grandes corredores viales: la calle 13 y la calle 80. Estas vías han soportado la mayor parte del tráfico tanto de entrada como de salida de la ciudad. A su vez, en el sur, la Autopista ha servido como otro eje fundamental para la circulación, aunque también ha sido escenario frecuente de embotellamientos, una problemática que afecta a miles de personas y que se ha convertido en una imagen habitual cuando se habla de salir de Bogotá. Esta situación evidencia una deuda histórica con la ciudad y su área metropolitana: la necesidad de crear nuevas conexiones regionales que permitan descongestionar estos corredores tradicionales.
En respuesta a esa necesidad, se han empezado a concretar proyectos que buscan darle un giro a la movilidad en la región, siendo uno de los más relevantes el Circuito Regional Aeroportuario. El pasado 22 de septiembre, Bogotá, el municipio de Funza y la Agencia Regional de Movilidad (ARM), firmaron un convenio interadministrativo por un valor de $21.036 millones. El objetivo principal de este acuerdo es financiar los estudios de prefactibilidad y factibilidad para la construcción del denominado Circuito Regional Aeroportuario.
Según lo informado, la Agencia Regional de Movilidad (ARM) asumirá la mayor parte del financiamiento, con un aporte de $14.837 millones, mientras que Funza pondrá $6.198 millones. Dicho convenio tendrá una vigencia hasta el 31 de diciembre de 2027. Claudia Mercado, directora de la ARM, explicó que esta iniciativa surge de un proceso de diálogo que se venía adelantando entre el municipio de Funza, Bogotá y el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), con miras a extender la avenida La Esperanza, la carrera 103 y la avenida T.A.M.
El papel de la Agencia Regional de Movilidad es clave en este proyecto: según Mercado, su intervención tiene como propósito darle una visión realmente regional a las obras y permitir la articulación de las tres intervenciones principales como un único circuito de conexión en torno al aeropuerto El Dorado, considerado un nodo logístico fundamental. La importancia del aeropuerto se refleja no solo en su influencia directa sobre Bogotá, sino también sobre los municipios que conforman su entorno inmediato, fortaleciendo así las dinámicas de movilidad y comercio en todo el occidente de la capital.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Cuáles son los objetivos principales del Circuito Regional Aeroportuario en Bogotá y Funza?
El objetivo central del Circuito Regional Aeroportuario consiste en financiar los estudios de prefactibilidad y factibilidad para crear una nueva conexión que articule varias avenidas en torno al aeropuerto El Dorado. Según la Agencia Regional de Movilidad (ARM), esta iniciativa busca descongestionar las vías tradicionales como la calle 13 y la calle 80, así como fortalecer el papel logístico del aeropuerto tanto para Bogotá como para los municipios vecinos.
¿Qué significa un estudio de prefactibilidad y factibilidad en proyectos de movilidad?
Un estudio de prefactibilidad es un análisis preliminar que permite determinar si un proyecto podría ser viable técnica, ambiental y financieramente. Una vez superada esa etapa, el estudio de factibilidad profundiza en los detalles para confirmar si la ejecución es adecuada y cómo debería desarrollarse la obra. En el caso del Circuito Regional Aeroportuario, estos estudios servirán para definir la viabilidad y el impacto de las nuevas conexiones propuestas alrededor del aeropuerto.
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