Por: El Espectador

El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.

Este artículo fue curado por pulzo   Nov 6, 2026 - 7:16 am
Visitar sitio

El ruido ha alcanzado tal protagonismo en las grandes ciudades que, para muchos, constituye casi un rasgo típico de la vida urbana. Bogotá es un claro ejemplo de esta situación, donde el incremento del tráfico, la presencia constante de industrias, la actividad aérea, el comercio y hasta la pólvora contribuyen a elevados niveles de sonidos que forman parte del diario vivir de millones de personas. Aunque muchas personas se acostumbran al estruendo, sus efectos en la salud no se hacen esperar; sin embargo, la magnitud del problema va más allá de la simple intensidad de los sonidos. Factores como la zona específica donde se concentran, el tiempo de exposición y la posibilidad de encontrar refugio del ruido también juegan un papel crucial en cómo afecta a la población.

De acuerdo con información de la Secretaría Distrital de Ambiente, Bogotá cuenta con 27 Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS), ubicadas en 11 localidades de la ciudad. Estas zonas se caracterizan por concentrar altos niveles de ruido ambiental y una convivencia conflictiva entre diversas actividades, viviendas y una alta susceptibilidad de los habitantes a los impactos del ruido. El mapeo de estas zonas permite identificar áreas prioritarias donde la problemática exige una intervención urgente.

Sin embargo, el diagnóstico plantea una pregunta central acerca de qué medidas tomará la ciudad basándose en esta información. La dificultad de reducir los niveles de ruido radica en que la contaminación acústica proviene de múltiples fuentes, pero no todas generan las mismas percepciones o molestias. Según declaraciones recientes de Adriana Soto, secretaria de Ambiente, el tráfico vehicular constituye el 89 % del ruido ambiental de Bogotá. A pesar de esta realidad, la atención de los habitantes muchas veces se dirige hacia otros focos de molestia: siete de cada diez quejas ciudadanas por ruido involucran establecimientos nocturnos, como bares y discotecas. Las personas no son las únicas que enfrentan las consecuencias del ruido, pues también los animales deben adaptarse y lidiar con el estruendo característico de la ciudad.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Cuáles son las principales causas del ruido ambiental en Bogotá?

De acuerdo con la Secretaría Distrital de Ambiente, la principal causa del ruido ambiental en Bogotá es el tráfico vehicular, que representa el 89 % del total. Otras fuentes importantes incluyen la operación de establecimientos nocturnos, bares, discotecas, industrias, el comercio y la utilización de pólvora, además de la actividad aérea en ciertas zonas.

¿Cómo afecta el ruido urbano a la salud y bienestar de las personas?

El ruido urbano no solo molesta sino que, con exposiciones reiteradas y prolongadas, puede tener efectos negativos en la salud y el bienestar de las personas. Los habitantes de zonas acústicamente saturadas sufren mayor susceptibilidad a estos impactos, los cuales pueden ir desde problemas de sueño y estrés hasta consecuencias más serias en la salud física y mental.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

"El peor error": Tatuador habló sobre mujer que murió por sedarse para tatuaje

¿Qué pasó con Yenifer García Valencia? La mujer de 33 años murió en Bogotá después de someterse a una sesión de tatuaje en la que, según la información conocida, habría recibido medicamentos para sedarla. En este video le contamos qué se sabe del caso, qué riesgos existen al utilizar medicamentos sedantes durante un tatuaje y qué han dicho las autoridades.

* Pulzo.com se escribe con Z

LO ÚLTIMO