Y es que el pequeño Eliam Gael, el pasado 24 de diciembre en Cúcuta, cayó a un recipiente plástico lleno de agua recién hervida cuando estaba al cuidado de su abuela, quien tenía dispuesto el líquido caliente para pringar unas hojas de plátano donde iba a servir las hallacas de la cena navideña, publica el diario La Vanguardia.

Ella dice (la abuela) que en un descuido entró a la cocina y en ese momento escuchó el grito del niño que cayó sentadito en el agua hirviendo”, dijo al mismo medio Edinsson Herrera, el padre del bebé.

Con graves quemaduras en sus glúteos y piernas, Eliam Gael fue internado en una clínica de Cúcuta que no cuenta con unidad de quemados, ni tratamiento con analgésicos y antibióticos, explicó el papá del menor al ese rotativo.

Por ello, en medio de la desesperación y miedo por perder a su hijo, Edinsson Herrera pide que sea trasladado a Bogotá, donde reciba una buena atención y no tenga mayores dificultades.

Su salud se deteriora con el paso de las horas y lo que pedimos e imploramos es que lo puedan trasladar a la capital del país para que allí reciba los cuidados necesarios”, expresó Herrera a La Vanguardia.

El Hospital Simón Bolívar, en la capital de la República, es el adecuado para estos casos de quemaduras graves y aunque ya tenían el traslado casi listo, no se pudo hacer porque no tiene convenio con Coomeva, EPS con la que cuenta la familia Herrera, detalla el diario local.

Sin embargo, La Vanguardia contactó con Antonio Palma, gerente de Coomeva en Cúcuta, y este aseguró que se están ultimando detalles para que se efectúe el traslado del bebé. “Estamos buscando que nos asignen cama, nos den cupo y podamos sacar a ese bebecito”.