De acuerdo con el informe de la Fiscalía General de la Nación, Tamayo fue cómplice en el asesinato de Édgar Smith Rentería, ocurrido el 5 de junio de 2019, en la capital del Quindío.

El delincuente fue enviado a prisión con una condena de 11 años y 8 meses por los delitos de homicidio agravado, porte de armas, concierto para delinquir agravado, porte de estupefacientes y uso de menores para la actividad delictiva. Todos los cargos fueron aceptados por el procesado, añadió el ente acusador.

Las autoridades evidenciaron que el condenado prestó su casa para que se planeara el asesinato. Asimismo, la vivienda ubicada en el barrio La Fachada, de Armenia, fue el sitio en el que se entregó el arma con la que se ejecutó el crimen, añadió el organismo judicial.

De igual forma, la Fiscalía manifestó que Tamayo hacía parte de una peligrosa organización delincuencial conocida como ‘El Dorado’, la cual se dedica al tráfico de estupefacientes.

Los hechos se dieron en Armenia, Quindío:

Armenia: en otro caso, una mujer había sido condenada por complicidad en un asesinato

El pasado 23 de enero, una mujer identificada como María Camila Vargas fue condenada por haber sido cómplice del asesinato de un hombre identificado como Andrés Felipe López.

López, quien estaba en condición de discapacidad, fue asesinado en la entrada de su propio conjunto residencial, en Armenia. El asesinato ocurrió el pasado 30 de agosto de 2020 en horas de la tarde.

Según el reporte de la Fiscalía General de la Nación, consignado en un documento público, Vargas habría llegado hasta el conjunto, en compañía de un hombre identificado como Andrés Mauricio Hurtado, y allí habría participado directamente en el crimen del ciudadano discapacitado.

El ente acusador señaló que López salió de su conjunto, con ayuda de un vigilante, para dar un recorrido por la zona de la Comuna Tres de la capital del Quindío.

Allí, habrían aparecido el hombre y la mujer para interceptar al ciudadano discapacitado. Posteriormente, Hurtado sacó una pistola y le disparó en repetidas ocasiones a López, quien estaba en claro estado de indefensión.

Después del ataque, Vargas habría recibido la pistola y la habría escondido. Asimismo, la mujer le habría entregado una chaqueta al sujeto que disparó para que este se camuflara en la calle.