Los hermanos resaltaron en El Tiempo que está demostrado que los magistrados no son infalibles en sus decisiones y, como todas las personas, dejan que su razón se nuble por los “sesgos cognitivos”; según ellos, solo algo inexplicable requiere tantas páginas, como las que necesitó la medida de detención domiciliaria en contra de su padre.

Los hijos del expresidente enfatizaron en el diario que el proceso ha tenido varias inconsistencias y que, a pesar de todo esto, se tomó una decisión con base en deducciones, ya que no pudieron encontrar ninguna orden directa de un ilícito por parte de Uribe, a quien se le hicieron “por error”, como ellos mencionan, más de 20.000 interceptaciones.

La que también habló del proceso contra el expresidente en su más reciente columna de Semana fue Vicky Dávila; según ella, Álvaro Uribe no tiene garantías y la Corte Suprema de Justicia no puede confiar en su “juez natural”, esto teniendo en cuenta que desde allí se habría “orquestado un plan” para hacerle las interceptaciones ilegales.

“Eso es un delito y no se puede justificar bajo ninguna circunstancia. […] Los magistrados investigadores decidieron utilizar el material recaudado ilegalmente como prueba en su contra. Legalizaron esas chuzadas a las patadas”, destacó Dávila en la revista.

Tomas y Jerónimo aprovecharon el espacio en el medio para recordar que durante el mandato de Álvaro Uribe, que comenzó con varios atentados en contra de la Casa de Nariño, el país pudo desmovilizar a más de 50.000 guerrilleros y paramilitares, mientras que por otro lado las Farc se redujeron a “un reducto de cartel sin resonancia política”.

Según escribieron los hermanos en el cotidiano, Álvaro Uribe es una nueva víctima “de esta realidad que nos quieren imponer”; además, enfatizaron que la verdadera amenaza para las instituciones son los que están sentados en el Congreso sin pagar cárcel.  

Esta semana el exmandatario también fue citado por la Corte para que entregue su testimonio frente a la masacre de El Aro, hechos que ocurrieron en 1997 (época en la que Uribe ejercía el cargo de gobernador de Antioquia) y que están relacionados con grupos paramilitares.