Este miércoles se generó polémica luego de que la Personería de Bogotá publicara un informe señalando que la ocupación en las unidades de cuidados intensivos de la ciudad es mayor a la informada por la Alcaldía en la plataforma oficial Saludata. En las últimas horas, la capital del país alcanzó un 82 % de ocupación en sus camas UCI para atender a pacientes con coronavirus y cada vez está más cerca de llegar a esa cifra límite del 85 % con la que se tomarían nuevas medidas.

Ante las críticas que generó el documento de la Personería, el secretario de Salud de Bogotá, Alejandro Gómez, dio su versión de por qué existen diferencias en las cifras de esa entidad y las que manejan el Distrito.

“Cuando uno va, como hizo la Personería, en la noche de antenoche a visitar los distintos hospitales, puede que no coincidan exactamente las camas que las IPS le reportan a la Secretaría con las que están en ese instante disponibles, porque las camas cambian casi hora a hora. Pero las grandes diferencias las vamos a evaluar y tomaremos las medidas necesarias para que esta situación no se vuelva a presentar”, declaró el funcionario.

Gómez se mostró respetuoso de la información compartida por el organismo. “El informe de la Personería nos merece todo el respeto y lo vamos a manejar con toda la seriedad. Hablamos con la Personería para hacer una retroalimentación”, agregó.

Además de eso, el secretario aseguró que otro de los factores que puede generar que las cifras que se manejan en torno a las camas UCI no sean iguales es el relacionado al personal de la salud que puede llegar a enfermarse y dejar de estar disponible para cumplir sus funciones allí.

“Las UCI requieren un equipo humano numeroso. Aquí también nos da COVID. Aquí también la gente se nos incapacita y nos toca hacer cercos epidemiológicos que a veces nos sacan 12 o 15 personas de un turno. Por eso, a veces, entre un turno y otro, las camas disponibles pueden fluctuar”, concluyó Gómez.

El funcionario también se pronunció ante el temor que tienen muchos de que en los próximos días se agoten medicamentos importantes para la atención de pacientes con COVID-19 y otras patologías. De hecho, en las últimas horas la Procuraduría también se mostró preocupada por una posible escasez de jeringas y medicamentos necesarios para la vacunación.

Al respecto, el secretario manifestó que Bogotá está cubierta ante esa situación. “No hay carencia de medicamentos esenciales para la anestesia y la ventilación de los pacientes. Logramos solucionarlo con compras conjuntas. Tenemos suficiente para funcionar por lo menos dos o tres semanas más”, aseguró.