Es necesario confirmar la entrega simbólica de nuestro pueblo al señor Jesucristo, para que su paz y misericordia se establezcan en Calamar, Bolívar”, detalla el documento oficial, recogido por RCN Radio. 

A pesar de que constitucionalmente Colombia es un Estado laico, el alcalde pretende poner en manos de Jesús la protección de todos los habitantes de su municipio, en medio de la pandemia del coronavirus.

Al respecto, el burgomaestre solamente indicó, a El Tiempo, que no tiene conocimiento de la razón por la que se filtró un decreto “que es privado para la población” y que aún no se ha hecho público. 

De igual manera, el alcalde le aseguró a ese medio que él no es familiar del controversial pastor Miguel Arrázola, de Cartagena, pero sí reconoció que ha asistido a su iglesia cristiana. 

Por más polémica que pueda ser esta medida, el mandatario del pueblo de Bolívar está siguiendo un camino institucional que fue iniciado por el propio presidente Iván Duque. 

El pasado 16 de marzo, cuando la pandemia apenas estaba empezando a azotar a Colombia, el presidente pidió ayuda a la Virgen de Chiquinquirá para que “nos consagre como sociedad”. 

Casi 4 meses después del devoto pedido de Duque, Colombia suma más de 140.000 contagios y supera las 4.900 muertes por COVID-19.