Pese a que Tomás Uribe ha insistido en que no tiene ningún interés en participar en política ni en ser candidato presidencial por el partido que creó su padre, el expresidente Álvaro Uribe, pues —ha asegurado— quiere seguir concentrado en los negocios a los que se dedica, hay fervientes admiradores y seguidores que insisten en que él es la única opción real del uribismo de llegar a la Casa de Nariño en las elecciones de 2022.

Uno de esos fervorosos adeptos de Tomás Uribe es el abogado Abelardo de la Espriella, para quien el hijo del expresidente “es el gallo” y no le ve posibilidad a ninguno de los miembros del Centro Democrático que aspirarán a lograr la candidatura de esa colectividad política (Paloma Valencia, Rafael Nieto, Paola Holguín o María del Rosario Guerra, en primera instancia). En la encuesta que se haga, uno logrará ese objetivo inicial, pero no el de llegar a la presidencia.

De la Espriella, que a finales del año pasado dejó de escribir sus columnas de opinión, pero aseguró que haría patria de otra manera, defendió a capa y espada el nombre de Tomás Uribe en diálogo con Pulzo, y explicó por qué el caso de delfinazgo del hijo del expresidente Álvaro Uribe es diferente a los hijos de Luis Carlos Galán o César Gaviria.

“Ponen el grito en el cielo cuando uno menciona el nombre de Tomás Uribe”, dijo De la Espriella, y cobró: “El primero que mencionó ese nombre fui yo hace siete meses. Y lo hago con conocimiento de causa”, agregó, exponiendo a continuación su idea de lo que es el mérito en las personas.

“Tomás no solamente es un empresario y un visionario impresionante, sino que además tiene genética, por punta y punta: tiene una crianza absolutamente especial, a mano, que lo forjó como el hombre que es hoy. Lo crio nada más y nada menos que Álvaro Uribe Vélez”, planteó el abogado, dándole relevancia superlativa al hecho de que Tomás Uribe es hijo de Álvaro Uribe.

Después, el otro factor de mérito que destacó De la Espriella de Tomás Uribe es el hecho de que “es un hombre que conoce la doctrina uribista mejor que nadie”, y por encima de él, en ese aspecto, “solo hay una persona que conoce mejor la doctrina uribista que él, y es Álvaro Uribe Vélez”.

“Tomás tiene más mérito que muchos de los candidatos que hoy aspiran a la presidencia de la república. Lo que no puede ser aceptable es que por ser hijo de Álvaro Uribe se le vete”, dijo, y pasó a las comparaciones: “A Simón Gaviria se le aplaude. Y Simón y los ‘Galancitos’ [hijos de Luis Carlos Galán] sí que no tienen mérito de ninguna clase, porque ni gracia tienen”.

El tercer factor de mérito que destacó De la Espriella de Tomás Uribe fue su actividad económica. “Yo quiero ver cuál es el negocio, cuál es la empresa o cuál es el emprendimiento que han sacado adelante los hijos de Galán o Simón Gaviria, u otros de esos muchachos por ahí que viven del cuento”.

“Tomás no vive del cuento”, defendió De la Espriella con vehemencia, como si estuviera ante un tribunal, para después pasar al cuarto factor de mérito que ve en el hijo de Uribe. “Tomás tiene peso específico. No solo tiene la genética y la crianza adecuada; también tiene la formación académica. Tomás estudió en [la universidad de] Stanford, que no es cualquier lagaña de mico, como decimos en el Caribe colombiano”.

Luego de insistir en la “genética” de Tomás Uribe como razón de su virtual capacidad para gobernar, De la Espriella volvió a alinear su artillería contra los hijos de otros expresidentes. “Este [Tomás Uribe] sí tiene méritos porque tiene gracia y peso específico, contrario a los hijos de otros expresidentes, que son una verdadera vergüenza, y que además no tienen votos, y que además no generan ningún entusiasmo”, dijo de la Espriella, y cerró esta idea con un comentario personal: “Los hermanos Galán y Simón Gaviria duermen a una ninfómana enjabonándola en el baño”.

¿Cuál es la fórmula vicepresidencial de De la Espriella para Tomás Uribe?

“Tomás entusiasma, cohesiona al uribismo. Ahora, so es una cosa y otra es que él se decida a aspirar. Yo esperaría que sí. Me gustaría mucho verlo en el tarjetón”, añadió el abogado, y después se preguntó: “Y por qué no una fórmula como esta, se me ocurre: Tomás Uribe presidente, Álex Char vicepresidente. ¿Cómo la ven?”.

“A mí me parece que esa sería una fórmula espectacular, imbatible. Además, es la única opción que tenemos en el Centro Democrático para ganar la presidencia. No tenemos con quién más. Los candidatos que hoy están en el partidor del Centro Democrático, hermano, por favor…”, dijo De la Espriella con desazón sobre el partido de Uribe.

Preguntado sobre si ve bien que en Colombia persista esa figura, para muchos ya caduca y anticuada, del delfinazgo, De la Espriella respondió: “Los momentos históricos requieren de ciertos hombres. Nosotros necesitamos un presidente para el 2022 que defienda el legado del presidente Uribe. No se trata de delfinazgo, porque independientemente de decir que si eres el hijo de… Si eres bueno eres bueno. Así seas el hijo de un expresidente o de un zapatero. Tomás es muy bueno por su esencia, por su formación, por su visión de las cosas”.

Sin embargo, admitió que “hay que convencerlo; el hombre está retrechero, pero yo creo sinceramente que es el gallo”. Y, para terminar, cerró sus propias posibilidades de elección: “Yo no voto por otro candidato que no sea Tomás Uribe. Yo preferiría equivocarme no votando que equivocarme votando por el que no es”.

El siguiente es el video de la entrevista de Abelardo de la Espriella con Pulzo: