La vivencia la recordó Abelardo de la Espriella luego de ser preguntado por Pulzo sobre por qué no le gustan algunos platos de comida tradicional bogotana. Reconoce que no es el más enamorado del ajiaco y la changua.

“Los cachacos son cosa seria, nos atacan a los costeños, llevan años diciéndonos ‘mamaburras’, ‘corronchos’, y el día que uno dice que el ajiaco es un potaje carcelario, están ofendidísimos. No se aguantan una mamada de gallo”, señaló de la Espriella, en Pulzo.

En tono jocoso, el abogado recordó una anécdota que vivió con una compañera de universidad en Bogotá. (Vea también: Nuevo negocio de Abelardo de la Espriella estará (muy) lejos de los tribunales)

“Una vez estábamos con unas amigas en la universidad y estábamos bailando (…) uno de mis amigos salió a bailar con estas peladas de Bogotá que estaba muy lindas… y cuando estaban bailando (él dijo): ¡Vaya caballo!”, contó De la Espriella, y explicó que esta expresión es un grito salsero para destacar un buen baile.

“Yo le dije ‘Vaya caballo’ porque estaba bailando bien la cachaquita con el costeño. Y se ha regresado esa mujer y me ha dicho: ‘usted me respeta, ustedes los costeños tienen afición por los animales’”, relató.

Ante la reacción de la mujer bogotana, el abogado no tuvo otra que explicarle que era una expresión que no es ofensiva. “Se llevó a otra pelada y se acabó la fiesta”, detalló Abelardo de la Espriella.

Este es el momento de la entrevista (minuto 58:00) en el que el abogado relata la anécdota con una bogotana: