De acuerdo con el especialista, el gobierno chino tuvo una respuesta muy lenta ante la aparición del brote en esa ciudad y no permitió la difusión de algunos datos claves correspondientes a su origen, explicó en la BBC.

“Los funcionarios locales, que se supone transmiten inmediatamente la información, no han accedido a que esto se haga tan fácilmente como se debería”, manifestó el médico asiático en este mismo medio.

Kwok-yung, que atendió algunos casos tempranos de COVID-19, también afirmó que las investigaciones tuvieron algunas dificultades debido a que el mercado húmedo de Huanan (primer foco de contagios) había sido desinfectado previamente.

“Cuando fuimos al establecimiento, por supuesto, no había nada que ver porque el lugar ya estaba limpio. Por lo tanto, se puede decir que la escena del crimen fue alterada y no pudimos identificar ninguna prueba del virus”, agregó el microbiólogo en el informativo inglés.

Hace un mes, igualmente, el especialista aseguró que el número real de contagiados por COVID-19 en la provincia de Hubei fue 32 veces mayor a la cifra publicada por el gobierno, señaló Infobae.

Desde que se anunció la emergencia sanitaria en todo el mundo, China ha sido acusada por varios países, principalmente Estados Unidos, de ocultar información sobre la gravedad y los orígenes del COVID-19.