A la entrada del Hospital Magdalena de las Salinas, los parientes del hombre trataron de socorrerlo con técnicas de reanimación mientras imploraban la ayuda del personal médico.

“¡Maldita sea! ¡Malditos incompetentes!”, grita el hijo del hombre a quien le dice: “Papá, reacciona, por favor (…). Todavía estaba vivo cuando tocamos”.

Otros familiares de la víctima, a quien se refieren como Ricardo, rompen en llanto cuando se percatan que no hay nada que hacer y que la víctima no presenta signos vitales.

En medio de sus súplicas, el hijo del hombre agrega que su padre tiene insuficiencia renal y que ese es el motivo de la emergencia.

Finalmente, el cuerpo de hombre fue cubierto con una cobija rosada. Allí estuvo varias horas, causando el estupor de los transeúntes en medio de la impotencia y desconsuelo de sus parientes.

El Universal reveló que el Hospital Magdalena de las Salinas abrió una investigación interna para establecer por qué hubo negligencia en el caso.