Ecuador recupera este lunes de a poco la normalidad luego de once días de protestas, varias de ellas muy violentas, debido al decreto que eliminaba los subsidios a los combustibles.

En Quito, el servicio de transporte urbano se sumó al metropolitano que en los últimos días funcionó con algunos problemas, aunque el fin de semana fue casi nulo.

De su lado, el servicio de taxis se desarrollaba con normalidad en la capital que, a primeras horas del día, volvió a presentar tiendas abiertas, así como panaderías, entre otros locales, y el usual movimiento de la ciudadanía que se desplazaba a sus lugares de trabajo.

Muchos ecuatorianos salieron al frente de sus casas y empezaron a limpiar las calles, que habían quedado en malas condiciones por las quemas que hicieron los manifestantes y las piedras que utilizaban para atacar a las autoridades. Además, donde las manifestaciones dejaron varios daños y material atravesado como adoquines y árboles.

Este lunes, a través de la  cuenta de Twitter de Quito, se le hizo un llamamiento a la ciudadanía para limpiar Quito: “Queremos a nuestra ciudad linda, limpia y necesitamos de ti, de todos. Los quiteños somos solidarios y veremos a Quito grande otra vez“.

En el sector del parque el Arbolito, conocido como la “zona cero” de las protestas en Quito, la gente remueve los escombros, levanta la tierra y los restos de árboles.

El tráfico se presenta con normalidad en el que en la capital no regía la medida municipal de restricción de circulación de vehículos, que los lunes prohíbe el uso de aquellos que tengan placas terminadas en 1 y 2.

En otras partes del país, el transporte se va normalizando conforme pasaban las horas, pues había terminales en las que no abrieron a primera hora las oficinas de las cooperativas debido a la ausencia de autobuses de provincias.

Las clases en escuelas y colegios siguen suspendidas pues el acuerdo para terminar las protestas se concretó anoche y el Ministerio de Educación anunció que realiza las evaluaciones en cada ciudad para determinar la reanudación de clases de forma progresiva en todo el territorio.

Las operaciones en el aeropuerto de Quito, donde el domingo se cancelaron más de cien vuelos entre locales e internacionales, se mantienen abiertas.

Las autoridades evalúan los daños que dejaron las protestas mientras la ciudadanía se pregunta en redes sociales quién se hará cargo de los costes por las protestas que dejaron algunas zonas, en especial en los alrededores de la Asamblea Nacional, como una verdadera zona de guerra.