El acuerdo nuclear con Irán, cerrado en 2015, “cumple su objetivo de garantizar que Irán no desarrolla armas nucleares. La Unión Europea está determinada a preservarlo”, dijo Mogherini en Roma en una breve comparecencia ante la prensa sin preguntas.

En una esperada decisión, el presidente estadounidense, Donald Trump, había anunciado minutos antes su salida de este pacto firmado en 2015 por su país, Francia, Reino Unido, Rusia, China y Alemania con Irán para evitar el desarrollo de armamento nuclear por Teherán.

Trump avanzó además sanciones contra Teherán y “cualquier nación que ayude a Irán en su búsqueda de armas nucleares”. Su asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, explicó a continuación que las empresas extranjeras tendrán meses para cancelar sus operaciones en el país musulmán.

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La responsable europea, que dijo estar “especialmente preocupada por el anuncio de nuevas sanciones”, urgió a la comunidad internacional a continuar implementando el acuerdo, un llamado que reiteró explícitamente para Irán.

“Manténgase fiel a sus compromisos, como nosotros (…) Y juntos, con el resto de la comunidad internacional, preservaremos el acuerdo nuclear”, añadió.

Y ante la posible repercusión de las sanciones sobre empresas europeas, la jefa de la diplomacia comunitaria expresó la determinación del bloque a “actuar de acuerdo con sus intereses en materia de seguridad y a proteger sus inversiones económicas”.

En enero de 2016, la Unión Europea decidió levantar sus sanciones económicas y financieras a Irán, después de que su gobierno se comprometiera a garantizar el carácter estrictamente pacífico del programa nuclear iraní a cambio de un levantamiento de las sanciones internacionales.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.