La empresa con sede en San Francisco, que ya había etiquetado el mes pasado comentarios de Trump como engañosos y promotores de violencia, determinó que el tuit de Trump “puede ser de interés público”, por lo que permite a los seguidores del presidente leerlo al hacer clic en el texto que lo tapa.

“Nunca habrá una ‘Zona autónoma’ en Washington DC mientras yo sea presidente. Si lo intentan, ¡se enfrentarán con una gran fuerza!”, escribió el presidente, en medio de protestas desde hace semanas en todo el país contra la brutalidad policial y el racismo.

Trump aludió en su tuit a la zona libre de policía creada recientemente por manifestantes en Seattle, que ha provocado indignación entre los conservadores.

El lunes, activistas habían pintado la sigla “BHAZ”, por ‘Zona Autónoma Casa Negra’ en inglés, en la iglesia episcopal Saint John, cercana a la Casa Blanca. Pero la policía rápidamente dispersó al pequeño grupo.

A primera hora del martes, la fuerza policial bloqueó calles cercanas a la Casa Blanca mientras Trump partía en helicóptero para reunirse con simpatizantes en Arizona.

Antes de publicar el polémico tuit, Trump había anunciado arrestos y hasta 10 años de prisión a quienes vandalizaran cualquier propiedad federal, luego de que, la noche del lunes, manifestantes intentaran derribar la estatua de un presidente esclavista del siglo XIX cerca de la Casa Blanca.

La portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, denunció la medida de Twitter, paradójicamente utilizando la red social: “Seamos claros sobre lo que acaba de suceder. Twitter etiquetó como ‘comportamiento abusivo’ que el presidente de Estados Unidos dijera que respetaría la ley”, escribió.

“Twitter dice que es ‘abusivo’ evitar que alborotadores se apoderen por la fuerza del territorio para establecer una zona sin ley en nuestra capital”, añadió.

“Amenaza de daño”

Twitter dijo el martes a la AFP que tomó medidas con el tuit de Trump porque violó la política de la empresa con “una amenaza de daño contra un grupo identificable”.

La decisión de ocultar otro tuit de Trump intensifica una batalla entre la Casa Blanca y las redes sociales, a las que Trump ha acusado de parcialidad contra los políticos conservadores.

El presidente estadounidense, que tiene 82,4 millones de seguidores en Twitter y utiliza esa red a diario de manera intensiva, firmó a fines de mayo un decreto para limitar la libertad de las redes sociales para decidir sobre sus contenidos.

El gobierno de Trump también ha señalado que quiere reformar una ley que otorga inmunidad a los proveedores de servicios en internet sobre el contenido publicado por otros, una medida que puede desembocar en muchos litigios.

La política de Twitter con respecto a líderes mundiales en la mayoría de los casos exige etiquetar los mensajes que vulneren los estándares de la red social, lo que limita su alcance y evita que otros marquen que les gusta o los retuiteen.

Pero deja los tuits disponibles por si se relacionan con “asuntos actuales de importancia pública”.

A fines de mayo, Twitter ocultó un tuit de Trump sobre las protestas tras la muerte del afroestadounidense George Floyd a manos de policías blancos por considerar que hacía “apología de la violencia”.

Pocos días antes, la red había marcado dos tuits del presidente sobre la votación por correo con la etiqueta “Verifique los datos”. Un portavoz de la plataforma señaló entonces que contenían “información potencialmente engañosa sobre el proceso de votación”.