La movida “fue en respuesta a mi insistencia para que el gobierno invierta los miles de millones de dólares asignados por el Congreso para combatir la pandemia de COVID-19 en soluciones seguras y científicamente probadas, y no en drogas, vacunas y otras tecnologías carentes de mérito científico”, indicó Bright en un comunicado de prensa.

Agregó que la medida fue una respuesta directa a su resistencia a “directivas equivocadas” para apoyar el uso de cloroquina e hidroxicloroquina -que se usa contra la malaria- para combatir el coronavirus y que ha sido promovida por Donald Trump.

Esos tratamientos fueron “promovidos por la administración como una panacea”, pero “claramente carecen de mérito científico”, indicó Bright, y advirtió que pedirá al inspector general del Departamento de Salud que investigue la politización de la Autoridad de Desarrollo e Investigación de Biomédica Avanzada (BARDA por su sigla en inglés) y las presiones que ejerce el gobierno para favorecer compañías con conexiones políticas.

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Desde mediados de marzo, Trump ha defendido el uso de esas drogas para combatir las infecciones de coronavirus, pese a la escasa evidencia que avale su seguridad y efectividad y en contra de la sugerencia de sus asesores científicos.

El martes, los resultados del mayor estudio realizado hasta el momento sobre la hidroxicloroquina, financiado por el gobierno estadounidense, reveló que la droga no ofrece ningún beneficio contra la enfermedad y que se asociaba a mayores muertes.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.