Eso lo dijo Donald Trump durante una mesa redonda con latinos de Miami: “Joe Biden recibió el apoyo del socialista colombiano Gustavo Petro, un exmiembro de la guerrilla M-19″, dijo Trump sobre el senador y exalcalde de Bogotá, en una reunión en su propio club de golf en Doral, un bastión del exilio venezolano en el oeste de Miami.

También alabó al expresidente colombiano Álvaro Uribe por haber peleado contra el “castrochavismo”.

Petro fue miembro de la guerrilla en los años 1980, mientras Uribe, que gobernó Colombia entre 2002 y 2010, está en prisión domiciliaria al tiempo que se investigan sus supuestos vínculos con paramilitares.

El público -cerca de un centenar- abucheó la mención de Petro y aplaudió la de Uribe, mientras el presidente reiteraba su postura contra los gobiernos de izquierda de Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Trump está cortejando fuertemente el voto hispano de Florida, que compone el 17 % del electorado de 14 millones y está dominado por los cubanoamericanos, que son fieles republicanos y seguidores de Trump.

Incluso considera a una jueza cubanoamericana de Florida, Bárbara Lagoa, como una posible candidata para ocupar una vacante en la Corte Suprema de Justicia. No obstante, la prensa informó este viernes que el presidente elegiría el sábado a la magistrada Amy Coney Barrett.

Junto a los cubanoamericanos, los latinos conservadores que huyeron de los gobiernos de izquierda de sus países, como venezolanos y nicaragüenses, son la carta más segura de Trump en Florida y podría conducirlo a una victoria el 3 de noviembre.

El presidente afirmó que Joe Biden había “protegido el régimen de (Daniel) Ortega”, refiriéndose al presidente de Nicaragua, y reiteró que Estados Unidos se convertiría “en una Venezuela” si Biden ganara las elecciones.

Se estima que 1,2 millones de colombianos viven en Estados Unidos, la mayor parte (31%) en Florida, según cifras del instituto Pew de 2017.