Desde el 31 de agosto, Estados Unidos registró un millón de casos de covid-19 adicionales y 20.000 fallecidos.

El país está ahora en una especie de meseta, con un estancamiento en torno a 40.000 nuevos casos diarios, algo que expertos de Harvard y el mismo asesor de la casa Blanca Anthony Fauci habían previsto desde junio, apenas se comenzó a reabrir la economía del país.

Con una población estimada en 331 millones de personas, Estados Unidos alberga ya 21,6 % del total de contagios en el mundo, seguido por la India (5.818.570 casos) y Brasil (4.657.702).

Las estadísticas señalan que hasta este viernes habían perdido la vida 984.906 personas en todo el mundo a causa de la COVID-19.

Estados Unidos también encabeza las estadísticas de decesos, con 203.240, según este recuento, que ubica en el segundo puesto a Brasil, con 139.808 fallecidos, y en tercer lugar la India, con 92.290.

Estados Unidos informó de su primer caso el 21 de enero pasado, con lo que ya suma 246 días desde la aparición en su territorio de la enfermedad, cuyas estadísticas globales encabeza desde hace meses.

El coronavirus ya ha matado a más personas en Estados Unidos que el total de estadounidenses que murieron en el campo de batalla durante las últimas cinco guerras: la guerra de Vietnam (1955-1975), la de Corea (1950-1953), la de Irak (2003-2011), la de Afganistán (2001-actualidad) y la del Golfo (1990-1991).

En esas cinco guerras combinadas 86.658 estadounidenses perdieron la vida, según el Servicio de Investigación del Congreso.

Nueva York se mantiene como el estado más afectado en cuanto a muertos en Estados Unidos con 33.102, más que en todo Perú, Francia o España.

Los contagios se concentran actualmente en estados como California (801.006), Texas (747.491) y Florida (695.887). Nueva York es cuarto en los registros de casos positivos, con 453.755.