Con 104.004 nuevos contagiados, el país norteamericano alcanzó este miércoles la cifra de 9.477.239 casos confirmados y la de 233.650 fallecidos, según el recuento de la Universidad Johns Hopkins.

Estados Unidos, país líder en las estadísticas mundiales de la pandemia, es el primero en contabilizar más de 100.000 contagios de COVID-19 en 24 horas, según el diario The Washington Post.

No obstante, las cifras no tendrían que ver con los comicios de este 3 de noviembre, pues el impacto de eventos de contagio masivo solo se suele evidenciar unos 14 días después.

Pese a que Nueva York ya no es el estado con un mayor número de contagios, sí sigue como el más golpeado en cuanto a muertos en Estados Unidos con 33.556. Tan solo en la ciudad de Nueva York han muerto 24.034 personas.

A Nueva York le siguen en número de fallecidos Texas (18.769), California (17.804), Florida (16.922) y Nueva Jersey (16.391). Otros estados con un gran número de muertos son Illinois (10.216), Massachusetts (10.062), Pensilvania (8.878), Georgia (8.072) o Michigan (7.782).

En cuanto a contagios, Texas suma 959.410, le sigue California con 950.388, tercero es Florida con 821.123 y Nueva York es cuarto con 513.689.

EE. UU. supera las peores predicciones de Trump

El balance provisional de fallecidos (233.650) supera con creces la cota más baja de las estimaciones iniciales de la Casa Blanca, que proyectó en el mejor de los casos entre 100.000 y 240.000 muertes a causa de la pandemia.

El presidente estadounidense, Donald Trump, rebajó esas estimaciones y se mostró confiado en que la cifra final estaría más bien entre los 50.000 y 60.000 fallecidos, aunque luego auguró hasta 110.000 muertos, un número que también se ha superado.

Por su parte, el Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en cuyos modelos de predicción de la evolución de la pandemia se fija a menudo la Casa Blanca, calcula que para final de año Estados Unidos llegará a los 325.000 fallecidos y para el 1 de febrero a los 400.000.