El país más afectado del mundo, que atraviesa una tercera ola desde mediados de octubre, acumula 9.034.295 infecciones, de acuerdo con el conteo en tiempo real de la universidad con sede en Baltimore.

El viernes, Estados Unidos registró más de 94.000 nuevos casos de coronavirus en 24 horas, el número diario más alto desde el inicio de la pandemia, según Johns Hopkins. El día anterior había establecido un récord con 91.000 nuevas infecciones.

El conteo informó también de 919 nuevos fallecimientos, lo que eleva el número de muertos por la enfermedad a 229.544.

El COVID-19 se expande actualmente a mayor velocidad en el centro oeste del país. Nueva York y otras partes del noreste también están experimentando un aumento preocupante de los contagios a medida que avanza el otoño.

A cuatro días de las elecciones del 3 de noviembre, el candidato demócrata, Joe Biden, ha hecho de la gestión de la crisis sanitaria su principal tema de ataque contra el presidente Donald Trump, que minimiza el virus incluso cuando el número de víctimas ha vuelto a acelerarse y transita la recta final de la campaña con varios actos presenciales en los que raramente hay distanciamiento social o uso de mascarillas por parte de los asistentes.

La pandemia de coronavirus sumió a Estados Unidos en la peor crisis sanitaria desde la llamada gripe española de 1918 y la peor recesión desde la crisis de 1929.

Este viernes Trump volvió a minimizar la gravedad del COVID-19, del que él mismo se contagió y se recuperó. “Solo queremos volver a la normalidad”, lanzó a una multitud en un mitin en Michigan. “Si te contagias, estarás mejor y después serás inmune”, aseveró, aunque esto no es científicamente cierto.

Biden, en tanto, arreció las críticas al mandatario. En Des Moines, insistió en que Trump “ondeó la bandera blanca” de la rendición ante el COVID-19.