La mujer encinta, que no fue identificada con su nombre, fue aquel 7 de agosto al centro médico para que le pusieran una inyección nutricional para ayudar al crecimiento de su bebé, pero la enfermera confundió su historia clínica con el de otra embarazada, publica la cadena CNN.

Por su parte, la agencia de noticias surcoreana Yonhap explica que la enfermera le aplicó anestesia sin confirmar la identidad de la mujer y el médico, de la misma manera, practicó al aborto sin preguntar nada.

Un policía de Gangseo le dijo a la CNN que los dos reconocieron su error y pidieron perdón a la víctima de su proceder. Sin embargo, fueron acusados de negligencia que resultaron en daños corporales.

El aborto en Corea del Sur sigue siendo prohibido y se castiga hasta con un año de cárcel a pesar de que en abril de este año hubo masivas marchas para que lo legalizaran. El poder legislativo del país asiático se comprometió a revisar el tema y tener una decisión antes del 31 de diciembre de 2020, explica el medio estadounidense.

Por ahora, se mantienen las excepciones para la interrupción del embarazo, que según la ley vigente, son que los padres tengan enfermedades (graves) hereditarias, embarazo producto de violación o incesto; o riesgo mortal para la madre, finaliza CNN.