El patrullero, cuyo nombre es Jampier G.M., será investigado por la Policía Nacional de Perú, PNP, aunque el director de la entidad señaló, citado por el Diario Correo, que es entendible y que los policías también son seres humanos.

“Quizá no está bien lo que hizo y en su afán de ver a su papá se disfrazó de médico; de todas maneras, se hará la investigación de manera objetiva”, dijo el general Roger Arista, jefe de la PNP, citado por el medio peruano.

Los hechos se presentaron en el hospital Carrión de Huancayo, ubicado en la población del mismo nombre, al oriente de Lima.

La decisión que tomó el joven policía obedeció a una corazonada de que algo estaba mal con la salud de su padre, pues el hospital se negaba a darle esa información.

Luego, el agente ingresó al sexto piso del edificio, a una zona restringida, donde tienen a pacientes graves con COVID-19, donde se enteró de que su padre ya estaba muerto, y fue cuando estalló en llanto y se quitó el atuendo de médico.

El joven fue detenido por sus compañeros policías y llevado a la comisaría.

Un tío del joven, hermano del hombre muerto, señaló al hospital como responsable de la muerte del hombre, lo que generó el inicio de una investigación sobre posible negligencia del hospital, que a su vez dice que el fallecido había ingresado con síntomas graves de COVID-19 y una comorbilidad de diabetes, pero por falta de camas UCI, al parecer no lo pudieron atender debidamente, dice el medio local.