Michael Barrett, un hombre nacido en Chicago y su esposa Aida, nacida en Italia, se dedicaron a mirar propiedades de ensueño en el país con forma de bota mientras durante la pandemia permanecían en su casa en el estado de Wisconsin, EE. UU.

La pareja, reporta CNN, se enamoró de una propiedad y decidió comprarla, a pesar de que nunca la vieron ‘en directo’, ni tampoco conocen al vendedor, al arquitecto ni al hombre que firmó la escritura por ellos. Fue cuestión de confianza ciega.

Este caso hace pensar que este tipo de transacción podría popularizarse en el mundo ‘pospandemia’, dice el medio estadounidense.

Así la cosas, los Barrett, de 60 años, ya compraron la casa y solo están esperando a que les salga la pensión para mudarse a vivir allí la tercera etapa de su vida.

“Puede que desarraigarnos me entusiasme más que a mi esposa”, señaló Michael Barrett, mientras que Aida, nacida en la región italiana de Cantabria, “conoce todos los detalles de la cultura italiana, (…) y tiene un título en historia y literatura italiana”, señala el medio.

Otro de los motivos de la espera, además de jubilarse, es el tiempo que necesitan para que, desde la distancia, supervisen las obras de remodelación de la vivienda, lo que podría tardar 2 años, pues las cosas en Italia no se mueven con afán.

Qué tuvieron en cuenta los Barrett antes de comprar la casa

Lo primero era que no fuera una casa en ruinas, de las que venden en un euro, y lo segundo era que estuviera a máximo dos horas de camino de una gran ciudad, para tener los hospitales cerca, dado que ya no son tan jóvenes y de cara a envejecer allí.

También querían vivir cerca de una fuente de agua, ya fuera un río o un lago a una distancia para ir caminando, y tener a mano medios de transporte masivo y supermercados.

En cuanto a la casa, querían que tuviera tres habitaciones y dos o más baños.

“Cuando veo a un montón de turistas estadounidenses, me dan ganas de ir a otro lugar. Me siento como si estuviera en Disneylandia”, le explica Barrett a CNN.

Y agrega: “Siempre que estoy en Italia, quiero ser lo más italiano posible. Recoger naranjas del árbol, ir en bicicleta por el campo, preparar comidas en la cocina, hablar con gente desconocida en mi terrible italiano. Me gusta transportarme a una cultura completamente diferente”, anota.

Este video de CNN explica cómo es la compra de casas en Italia por un euro: