De acuerdo con el funcionario, la emergencia sanitaria del coronavirus dejó en evidencia la desunión y descoordinación que existe actualmente entre los diferentes gobiernos alrededor del mundo.

“El fracaso a la hora de contener la propagación del virus debe hacer comprender a los países que necesitan cambiar de rumbo. Deben actuar juntos ante la amenaza climática que es mucho mayor que la de la pandemia. O nos unimos o estamos perdidos”, enfatizó.

Guterres, igualmente, señaló que el COVID-19 le quitó protagonismo a la lucha contra el cambio climático, que estaba fuertemente debilitada debido a la decisión de Donald Trump de retirar a Estados Unidos del Acuerdo de París.

Sin embargo, indicó que el confinamiento y la paralización de la economía mundial de este año podrían haber reducido las emisiones CO2 en un 8 %. Asimismo, llamó a los países a evitar a toda costa invertir en las energías fósiles en el marco de sus planes masivos de reactivación.

“No quiero volver a un mundo en que se cuestiona la biodiversidad, en que las energías fósiles reciben más subvenciones que las renovables. Un mundo en que las desigualdades arrojan sociedades con cada vez menos cohesión, creando inestabilidad, ira y frustración”, agregó.

El secretario general de la ONU, por último, recalcó que los últimos cinco años fueron los más cálidos jamás registrados y causaron eventos meteorológicos extremos y el deshielo de los casquetes glaciares a un ritmo que, según los científicos, provocará un alza devastadora del nivel del mar.