La mujer se ubicó en el costado derecho de las camionetas que transportan y acompañan al presidente estadounidense en sus recorridos y le hizo en varias ocasiones el gesto, claramente ofensivo. Sin embargo, no fue sino hasta que la camioneta de Trump se detuvo en un semáforo que ella pudo enrostrarle exitosamente ademán, informa Newsweek.

La propia Casa Blanca indicó en un reporte:

“La caravana tuvo que disminuir la velocidad y el ciclista igualó, sin dejar de ofrecer el dedo, antes de girar en una dirección diferente”.

En redes sociales, por su puesto, la reacción no tardó en llegar. Muchos usuarios empezaron a tratar de “heroína” a la mujer de la bicicleta, que no fue la única persona que protestó contra Trump, ya que el mandatario también tuvo que ver a una mujer que tenía una pequeña pancarta con la palabra “Impeach” (“Impugnación”), haciendo clara referencia a su deseo de que el presidente estadounidense salga de su cargo.

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Según The Guardian, horas después una mujer se adjudicó la autoría de las pancartas: en Twitter la usuaria ‘Trump’s Nanny’ (‘Niñera de Trump’) aseguró ser la autora. En su perfil en esa red social, la mujer dice: “Soy la niñera de Donald Trump, y ustedes lo son también. Es un dictador trastornado que necesita supervisión constante de todos nosotros“. También compartió varias fotos de la pancarta.

Lo que todavía no queda muy claro es si el gesto fue espontáneo o hacía parte de una manifestación contra Trump ese sábado, ya que ese día el presidente completaba 96 visitas a alguna de sus propiedades desde que llegó a su puesto (de las cuales, 76 han sido a campos de golf), como recuerda Indy 100.

Por fortuna, parece que en Estados Unidos son menos duros con este tipo de gestos, a pesar de ser ofensivos. Al menos es así si se compara con el caso de Sudáfrica, mencionado por The Guardian, país en el que el activista político Chumani Maxwele fue arrestado después de hacerle ‘pistola’ a la caravana del presidente Jacob Zuma.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.