De acuerdo con el canal Crónica TV, la mujer se fue a las 10 de la noche del pasado sábado y no volvió a su residencia hasta las 11 de la mañana del domingo, cuando la policía ya había atendido el llamado de los vecinos por el llanto del menor de 4 años.

Cuando los oficiales llegaron a la casa, en la madrugada del domingo, golpearon varias veces y al ver que nadie los atendía, decidieron tumbar la puerta y ver qué era lo que pasaba. Al preguntarle al niño por qué lloraba, este respondió que tenía miedo porque estaba solo y que, además, tenía hambre, relata el mismo medio.

Sobre las 9 de la mañana, vecinos de La Rioja atendieron al menor y le dieron de comer. Incluso, los oficiales de policía, que se quedaron hasta que llegara la madre, fueron a la tienda y le compraron unos yogures, detalla ese canal.

A las 11 de la mañana llegó la desalmada madre y al ver a la policía enfrente de su casa, se alteró y quiso agredirlos. Cuando los uniformados le reclamaron por dejar al pequeño solo, respondió alterada: “Es mi hijo, soy la dueña del niño y hago lo que quiero”, agrega Crónica TV.

El menor está en “situación de abrigo” y la policía está a la espera de que algún familiar se haga cargo del pequeño, mientras investigan y le realizan exámenes a la madre, finaliza el canal argentino.