El glifosato, herbicida que el Gobierno colombiano insiste en volver a introducir al país para combatir los cultivos de coca, ha sido clasificado como un “potencial cancerígeno” desde 2015 por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, una agencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La cadena de televisión France 2 afirma que documentos “confidenciales” comprometen a agencias de comunicación que trabajan para el grupo Monsanto, filial del gigante químico alemán Bayer desde el año pasado, las cuales habrían recabado la información muchas veces privada y obtenida sin consentimiento de los allí mencionados.

En un primer documento, que data de 2016 y tiene el logo de Monsanto y del gigante francés de la publicidad Publicis, se clasifica a los principales actores del debate sobre los pesticidas en Francia en función de su grado de influencia.

Una segunda agencia de comunicación, Fleishman Hillard, tendría una “lista roja” de 200 personalidades incluyendo información privada como direcciones o números de teléfono, añadió la agencia AFP.

Estos últimos fueron “evaluados” según sus posiciones acerca de varias temáticas: “desde OGM [organismos genéticamente modificados] hasta pesticidas, con notas de 0 a 5 en función de la credibilidad, influencia y el grado de apoyo a Monsanto“, afirma el reportaje.

Otro documento contiene una tabla que apunta a 74 “objetivos prioritarios” divididos en cuatro grupos: los “aliados”, los “potenciales aliados para reclutar”, las personalidades “a educar” y aquellas “a vigilar”.

“Es un hallazgo muy importante porque esto prueba que hay estrategias objetivas de demolición de voces fuertes“, comentó en el reportaje de France 2 la exministra de Medioambiente Ségolène Royal, entonces clasificada como persona “a vigilar”, por su inclinación a prohibir el glifosato.