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En su intervención al término de la cumbre ‘África Adelante’ celebrada en Nairobi, Kenia —la primera de este tipo que se realiza en un país anglófono—, el presidente francés Emmanuel Macron se mostró decidido a redefinir los contornos de la relación, a veces tensa, de Francia con un continente sobre el que París construyó gran parte de su imperio colonial.
El presidente francés abogó por un nuevo modelo de colaboración con las naciones africanas: una “colaboración entre iguales”. En declaraciones a FRANCE 24, RFI y TV5Monde al término de la cumbre de dos días, Macron abordó temas que fueron desde la captación de más inversión extranjera para el continente africano hasta el agravamiento de la crisis de seguridad en Mali.
A continuación, se presentan los puntos clave de la entrevista.
“Ingratitud”
Al referirse a la crisis que se está desarrollando en Mali, donde una ofensiva conjunta de separatistas tuaregs y yihadistas ha recuperado la ciudad de Kidal y ha puesto a la junta gobernante a la defensiva, Macron afirmó que sus pensamientos estaban con el pueblo maliense.
Junto con sus aliados de Níger y Burkina Faso, la junta militar que tomó el poder en Mali ha expulsado a las tropas francesas que durante años habían luchado contra los grupos armados insurgentes en el país.
Echando la vista atrás, Macron señaló que París podría haber presionado más para que la lucha por restablecer la seguridad en el país devastado por la guerra fuera acompañada de un impulso equivalente en busca del desarrollo económico y el diálogo político.
“El problema es que, en realidad, no fuimos más duros, o quizá más firmes en este frente”, afirmó. “No presionamos con más contundencia a los líderes para que intervinieran más rápidamente con medidas administrativas, proyectos de desarrollo y empoderamiento, y oportunidades en todos los territorios que se habían recuperado de los terroristas. Porque, en última instancia, acabó dando la impresión de que se había proporcionado una garantía de seguridad”.
“Deberíamos haber mantenido ese diálogo difícil antes”, añadió. “Y quizá, en casos como ese, deberíamos haber replanteado nuestra presencia militar antes”.
Sin embargo, arremetió contra lo que, según él, era una reescritura de la historia por parte de las fuerzas abiertamente antifrancesas que posteriormente tomaron el poder en el país y exigieron la retirada de las tropas francesas.
“Nos encontramos con ingratitud y mucha desinformación”, afirmó. “Y culpo profundamente a los líderes y a todos aquellos que hicieron esos comentarios inaceptables. Sin embargo, es el pueblo maliense el que está sufriendo ahora; es toda la región la que está sufriendo”.
Abiertos a los negocios
“Lo que quieren los países africanos no es ayuda presupuestaria”, afirmó Macron, al relatar lo que, según él, fue una conversación con el presidente de Kenia, William Ruto. “Es inversión”.
Aunque reconoció que la ayuda al desarrollo de Francia había disminuido debido a que las disputas sobre el déficit del país habían empujado a sucesivos gobiernos a recortar el gasto público, Macron sostuvo, no obstante, que la inversión privada desempeñaba un papel crucial en la creación de empleo local.
“El foro que hemos creado —esta nueva coalición de partes interesadas— ha reunido por primera vez a empresarios franceses y africanos”, afirmó. “Así pues, como pueden ver, se trata de financiación privada, de proyectos que diseñamos juntos y de coinversión”.
El presidente francés volvió a elogiar lo que, según él, fueron 23.000 millones de euros (27.000 millones de dólares) de inversión de actores privados tanto de Francia como de África que se habían movilizado durante la cumbre, y añadió que la decisión de invitar a líderes empresariales a la reunión de dos días ponía de relieve la importancia de eliminar los obstáculos para llevar capital al continente africano.
Macron volvió a abogar por una reforma de la arquitectura financiera mundial y pidió que se estableciera un mecanismo de garantía de primera pérdida para atraer a más inversores a un continente que durante mucho tiempo se ha considerado una inversión de riesgo.
Corazones y mentes
Tras situar a los jóvenes en el centro de su ofensiva de encanto en el África anglófona, Macron rechazó la idea de que el sentimiento antifrancés estuviera muy extendido entre la juventud africana. En su lugar, culpó a lo que describió como un puñado de activistas influyentes en Internet que, según él, contaban con el respaldo de Moscú y otras potencias extranjeras.
“Hay un sector de la juventud que está influenciado por ciertos activistas cuyas opiniones suelen recibir mucha atención, y que también repiten los discursos promovidos por otras potencias que son los verdaderos colonizadores del siglo XXI, a saber, los rusos y otros”, afirmó. “Pero cuando ponemos las cosas en claro, como debemos hacer, no hay razón para no amar a Francia hoy en día”.
Al ser cuestionado sobre el hecho de que los estudiantes africanos pagan, de media, 16 veces más por estudiar en universidades francesas que sus homólogos europeos, Macron se mantuvo firme.
“Las universidades pueden cobrar matrícula a los estudiantes de fuera de la UE, pero eso es lógico, ya que la decisión colectiva que hemos tomado en Francia es que los estudiantes no paguen; es el contribuyente quien paga”, afirmó. “Pero el contribuyente francés no dijo: ‘Voy a pagar la educación de todos los estudiantes del mundo, independientemente de su procedencia'”.
El presidente francés insistió en que las universidades del país seguían siendo considerablemente más asequibles que su competencia en todo el mundo, y que se ofrecían becas según cada caso concreto.
“Queremos seguir apoyando a los estudiantes con talento de Kenia, Senegal y Costa de Marfil que hayan sido admitidos por las universidades que han elegido, y en ese momento, la universidad puede seleccionarlos: puede decidir si les concede o no la exención de matrícula”, afirmó. “Campus France puede proporcionar apoyo, y seguiremos manteniendo una política muy atractiva”.
Apoyo al diálogo africano
En cuanto a la situación en la República Democrática del Congo, Macron instó a Kinshasa y al grupo rebelde AFC/M23, respaldado por Ruanda, a reanudar las conversaciones para encontrar una solución política al conflicto.
Esbozó cuatro principios fundamentales que, según él, garantizarían la soberanía y la integridad territorial de la RDC: la retirada de todas las fuerzas extranjeras del territorio congoleño, la reanudación del diálogo político, la recuperación por parte de Kinshasa del conflictivo este del país y la lucha conjunta contra los grupos terroristas de la región.
“Lo que debemos hacer colectivamente hoy es garantizar que todos los que trabajan en esta cuestión —incluida la Unión Africana— se comprometan plenamente”, afirmó. “Creo que la Unión Africana debe liderar todo este trabajo”.
Endurecimiento de la postura en materia de inmigración
Al ser preguntado sobre la nueva política de Estados Unidos de deportar a migrantes indocumentados a terceros países de África, como la República Democrática del Congo, Macron afirmó que le inquietaba la idea de poner en práctica una política de ese tipo.
“Me siento incómodo —sin llegar a decir que estoy en desacuerdo— con la idea de deportar a hombres y mujeres a países que no son los suyos y, en cierto sentido, de celebrar acuerdos monetizados con terceros países”.
Sin embargo, afirmó que respaldaba el enfoque cada vez más duro de la Unión Europea en materia de inmigración, tras la aprobación por parte del Parlamento Europeo de una legislación que facilita la creación de “centros de retorno” que facilitarían la expulsión de personas que hayan solicitado asilo sin éxito en territorio europeo.
“Apoyamos esta política: ser mucho más vigilantes con los controles de entrada, actuar con mayor rapidez y ser más rigurosos a la hora de devolver a las personas a sus países de origen”, afirmó.
“Y, de hecho, esto es algo que también estamos revisando en muchos de nuestros diálogos bilaterales, porque hay mucho margen de mejora. También hay países que no están respetando las normas. Por lo tanto, debemos mejorar este diálogo de una manera lúcida y completamente franca”.
“Por otra parte, debemos mantenernos fieles a nuestros valores, a la paz, y proteger así a las mujeres y los hombres que están arriesgando sus vidas en sus propios países por motivos políticos o a causa de las guerras”, añadió.
Adaptado de su versión original en inglés
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