Robert Fuller, un joven afro de 24 años, fue encontrado sin vida en la madrugada del pasado miércoles, con una soga alrededor del cuello, cerca del ayuntamiento de Palmdale, a unos 100 km de Los Angeles.

Queremos asegurarnos que no dejamos ninguna piedra sin levantar”, dijo Alex Villanueva, el sheriff del condado de Los Angeles que abarca Palmdale, en una rueda de prensa sobre este caso.

El departamento del sheriff determinó en principio que se trató de un suicidio, pero se retractó y ordenó una autopsia.

La familia de la víctima puso en duda de que el joven se haya quitado la vida y exigió una investigación completa.

Villanueva indicó que los detectives están recolectando videos de vigilancia en áreas cercanas, evidencia forense de la cuerda y analizando la historia médica de la víctima.

También entrevistarán a su familia y a los testigos que lo encontraron. “Vamos a seguir con esto hasta que lleguemos a la verdad de lo que pasó”, agregó Villanueva.

La muerte de Fuller tiene lugar en medio de una ola de protestas en todo el país contra la brutalidad policial y el racismo contra los negros tras la muerte de George Floyd.

Miles de manifestantes se reunieron el sábado en Palmdale para recordar a Fuller y exigir una investigación completa para determinar si murió por suicidio o en otras circunstancias.

“Queremos saber la verdad de lo que realmente sucedió”, dijo su hermana Diamond Alexander el sábado. “Todo lo que nos dijeron no está bien. Solo queremos la verdad. Mi hermano no era un suicida. Fue un sobreviviente”.

Su muerte le sigue a otra ocurrida el 31 de mayo a unos 80 kilómetros de Palmdale, que presentó características similares.

Malcolm Harsch, un hombre negro de 38 años, fue encontrado colgado de un árbol cerca de un campamento para indigentes en Victorville.

El sheriff del condado de San Bernardino catalogó la muerte como un suicidio, pero los familiares de Harsch también pusieron en duda esa hipótesis.