La fuente del describió al Wall Street Journal que entre la CIA y Kim Jong-nam “existía un nexo”.

De acuerdo con el diario neoyorquino, Kim Jong-nam, que vivía en Macao (China), justamente había viajado a Malasia para reunirse con agentes estadounidenses.

Detalles concretos de la relación entre la CIA y el miembro de la dinastía norcoreana “no están claros”, prosigue el Wall Street Journal, que indicó que “es poco probable que (Kim Jong-nam) pudiese proveer detalles del funcionamiento interno” de Corea del Norte por sus años de lejanía con Pionyang y el círculo de poder de su hermano.

La fuente citada por ese medio también indicó que Kim Jong-nam posiblemente mantenía contacto con otros servicios de inteligencia, especialmente de China.

Kim Jong-nam fue asesinado en febrero de 2017 en el aeropuerto de Kuala Lumpur por dos mujeres que, según Estados Unidos y Corea del Sur, trabajaban para el Gobierno de Corea del Norte, quienes le frotaron el rostro a Jong-nam con un agente nervioso VX, catalogado como arma de destrucción masiva por la ONU.

Corea del Norte ha negado cualquier tipo de implicación en el crimen y toda relación con las mujeres, la indonesia Siti Aisyah y la vietnamita Doan Thi Houng, que fueron puestas en libertad por Malasia a principios de este año. Esta última, liberada en mayo, fue la única condenada por el crimen al declararse culpable de un delito menor.

Kim Jong-nam era el hijo mayor del exlíder norcoreano Kim Jong-il (1994-2011) y durante un tiempo se le consideró su heredero natural. Sin embargo, Kim Jong-nam cayó en desgracia a principios de la década de los 2000 y durante sus últimos años de vida vivió en el exilio.