Cinco personas de dicho grupo, “de ideología cercana al movimiento neonazi”, fueron acusadas entre septiembre y mayo de un proyecto de ataque “de contornos imprecisos”.

Las pesquisas se dan luego de varios meses de investigación, que además reveló que uno de los futuros objetivos del grupo de odio era atacar en la cena anual de la organización judía Representative Council of French Jewish Institutions (CRIF), reporta The Local.

Llama la atención, según lo que publica The Local, que uno de los presuntos terroristas del grupo autodenominado ‘Black Bird’ es un niño de 15 años, que participó de una teleconferencia con sus compañeros en el que supuestamente planeaban más ataques.

Un juez de instrucción antiterrorista se hizo cargo de las investigaciones por “una acusación complementaria de los cargos de asociación de malhechores terrorista, transporte, detención y fabricación de artefactos explosivos en relación a una organización terrorista, detención no autorizada de armas”.

Hay que recordar que en marzo pasado se presentó uno de los ataques a sitios de culto más feroces de la historia reciente. Sucedió en Nueva Zelanda, en dos centros religiosos, y fue perpetrado por un solo hombre, que con un arma semiautomática asesinó a 50 personas.