“La Corte recibió una amenaza de bomba, se revisaron el edificio y los alrededores y no ha habido evacuación del edificio”, dijo la vocera Kathleen Arberg a la agencia AFP.

El máximo tribunal del país ha estado cerrado al público desde el inicio de la pandemia de covid-19 y su personal se ha reducido al mínimo. Incluso las sesiones se realizan por teleconferencia.

El demócrata Joe Biden prestará juramento ante el presidente de la Corte Suprema, John Roberts, en las escalinatas del Capitolio poco antes del mediodía hora local. Su vicepresidenta, Kamala Harris, hará lo propio ante la jueza progresista Sonia Sotomayor, en medio de fuertes medidas de seguridad.

La capital de Estados Unidos está en alerta máxima por amenazas de actos violentos después del asalto al Capitolio el 6 de enero por parte de partidarios del presidente saliente, Donald Trump, quienes rechazaron la victoria electoral de Biden. El caos desatado ese día dejó cinco muertos y de ello el senador republicano Mitch McConnall responsabilizó a Trump.

Unos 25.000 efectivos de la Guardia Nacional y miles de policías de todo el país han sido desplegados para la ceremonia de investidura de Biden.