Después de las elecciones presidenciales, celebradas el pasado 3 de noviembre, los casos de coronavirus han aumentado considerablemente en Estados Unidos. Según el último balance de la Universidad Johns Hopkins, cerca de 187.095 nuevas infecciones se reportaron este viernes.

El centro educativo, igualmente, aseguró que se presentaron 1.596 muertes asociadas a la enfermedad respiratoria en las últimas 24 horas, incrementando la cifra de decesos a un total de 244.217.

Aunque actualmente tiene contralada la emergencia sanitaria dentro de sus territorios, Nueva York sigue siendo el estado con más fallecimientos en el país norteamericano, con más de 33.990.

En cuanto al número de contagios, Texas es la región más afectada y suma un total de 1.042.154 casos diagnosticados, seguido por California (1.010.461), La Florida (870.552), Illinois (551.957) y Nueva York (545.762).

De acuerdo con las autoridades sanitarias, el balance actual de fallecidos superó las estimaciones iniciales de la Casa Blanca, que proyectaba en el mejor de los casos entre 100.000 y 240.000 muertes asociadas al COVID-19.

El Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, cuyos modelos de predicción son consultados constantemente por la administración de Donald Trump, calcula que para final de año Estados Unidos llegará a los 320.000 fallecidos.