La defensa de Mattos podrá apelar la decisión ante la sala plena de ese tribunal y esperar si estudian o no ese recurso, indicó Caracol Radio.

Su pleito jurídico inició en 2015 cuando la Hyundai Motor Company decidió quitarle la representación exclusiva de la marca en el país.

Después de esa decisión, el empresario demandó ante la Justicia colombiana a la multinacional con el objeto de que se le compensara por los daños ocasionados por la pérdida de la representación.

Tan solo dos meses después —en tiempo récord–, el juez Reinaldo Huertas falló a su favor, con lo cual se impidió a la multinacional la comercialización de sus vehículos con una compañía diferente a la de Mattos.

Sin embargo, la justicia colombiana lo acusó de sobornar a funcionarios judiciales e ingenieros para que supuestamente le ayudaran a acelerar el curso de la demanda alterando el sistema de distribución de casos, de manera que el suyo llegara al despacho del juez que le fuera favorable.

Mattos habría pagado a Huertas para esto, pero recientemente salió a la luz que también sucedió así con otro funcionario de su despacho y una jueza que le concedió medidas cautelares en el transcurso del proceso.

Las autoridades iniciaron una investigación y declararon huido al empresario después de que no se presentara en el consulado de Colombia en Madrid para una audiencia virtual en su contra.

Tras esto, un juez le imputó “delitos de cohecho por dar y ofrecer en grado de autoría, utilización ilícita de redes de comunicaciones, acceso abusivo a un sistema informático y daño informático”.