El reciente escándalo que involucra al expríncipe Andrew Mountbatten-Windsor ha sacudido nuevamente los cimientos de la monarquía británica. Guillermo, príncipe de Gales y heredero al trono, junto a su esposa Kate, han manifestado preocupación ante las últimas revelaciones relacionadas con Jeffrey Epstein, según lo comunicó el Palacio de Kensington el lunes 9 de febrero. Estas declaraciones representan la primera vez que los príncipes se pronuncian sobre el caso desde la publicación de los más recientes archivos relativos a Epstein.
En el comunicado, el Palacio de Kensington aseguró que sus pensamientos permanecen centrados en las víctimas del fallecido Jeffrey Epstein, delincuente sexual estadounidense. La reacción de los príncipes se da en un contexto de creciente presión mediática y social, pues nuevas pruebas han salido a la luz señalando la conexión entre Andrew Mountbatten-Windsor y Epstein. Los documentos publicados revelan que el expríncipe, cuando ejercía como representante especial de Reino Unido para el Comercio Internacional, intercambió correos electrónicos con información delicada acerca de sus desplazamientos oficiales con el propio Epstein, tal como lo divulgó AFP. La Policía británica confirmó a AFP que actualmente examina estos datos bajo sus procedimientos habituales.
Los correos electrónicos, citados por medios como BBC y destacados por Noticias Caracol, detallan que Andrew transmitió reportes de visitas a ciudades como Hong Kong, Shenzhen y Singapur, minutos después de recibirlos, durante el 2010. Asimismo, algunos mensajes daban cuenta de sus itinerarios futuros, incrementando las sospechas sobre la naturaleza de su vínculo con Epstein. La situación se complicó cuando, a finales de enero, nuevas fotografías del expríncipe con una joven —cuyo rostro fue ocultado— se hicieron públicas, manteniendo el caso en el centro de la atención mediática británica.
El hermano del rey Carlos III, desposeído de todos sus títulos reales desde octubre tras nuevas revelaciones sobre su amistad con Epstein, también enfrenta acusaciones de agresión sexual por parte de Virginia Giuffre, principal testigo del caso, que sostiene que los hechos ocurrieron cuando era menor de edad, aunque Andrew lo ha negado todo. Además, surgieron correos referentes a invitaciones al Palacio de Buckingham con fines privados dirigidas a Epstein, lo que añade más elementos a la investigación.
Mientras esto ocurre, el Rey Carlos III ha sido blanco de protestas. Un incidente reciente tuvo lugar en Lancashire cuando un hombre lo increpó públicamente preguntando cuánto sabía del caso de Andrew, generando abucheos entre parte de la multitud, aunque también recibió muestras de apoyo. Estas acciones reflejan la tensión y las divisiones que la situación ha reavivado en la opinión pública británica.
En medio de la polémica, Guillermo, heredero de la corona, continúa su agenda internacional con una visita oficial a Arabia Saudita, buscando fortalecer los lazos económicos y energéticos entre ambos países, según ha indicado el Palacio de Kensington. Este contexto internacional aumenta el escrutinio sobre la familia real y sus acciones, de cara a la opinión pública y los medios de comunicación.
¿Cuál es el papel del Departamento de Justicia de Estados Unidos en el caso de Andrew Mountbatten-Windsor?
El Departamento de Justicia de Estados Unidos se ha convertido en una de las entidades clave dentro de la investigación sobre las conexiones del expríncipe Andrew Mountbatten-Windsor y Jeffrey Epstein. La relevancia de este organismo radica en que fue a través de sus pesquisas y archivos donde se obtuvieron los correos electrónicos que ponen en entredicho el comportamiento de Andrew y el posible traspaso de información confidencial mientras era representante especial de Reino Unido para el Comercio Internacional.
Comprender la función del Departamento de Justicia en este caso resulta fundamental, dado que las investigaciones en territorio estadounidense han nutrido a las autoridades británicas con información decisiva. Gracias a la difusión parcial de estos archivos, ahora tanto la policía británica como la opinión pública cuentan con nuevos elementos para exigir transparencia y justicia en uno de los mayores escándalos recientes relacionados con la monarquía británica.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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