Así lo indicaron encuestas a boca de urna difundidas por medios del vecino país tras las votaciones generales de este domingo 7 de febrero.

Las elecciones marcaron el resurgimiento del exmandatario Rafael Correa, que desde Bélgica evita la cárcel a la que fue condenado por corrupción, tras 4 años de feroz campaña contra su exaliado, el presidente Lenín Moreno.

El delfín de Correa es Arauz, un economista de 36 años de edad que obtuvo entre 34,9 % y 36,2 % de los apoyos, de acuerdo con las empresas Cedatos y Clima Social.

Entre tanto, Lasso, un exbanquero de 65 años, logró el 21 % de los sufragios.

Las encuestadoras dieron el tercer lugar al líder indígena de izquierda Yaku Pérez, con un respaldo cercano al 18 %.

De no haber sorpresas, Ecuador deberá volver a las urnas ya que ninguno de los 16 candidatos obtuvo la mitad más uno de los votos válidos o alcanzó el 40 % de los mismos más una diferencia de 10 puntos sobre el segundo, para evitar una segunda vuelta.

Durante la campaña electoral ecuatoriana, las redes sociales se colmaron de desinformación, montajes, denuncias de fraude y declaraciones falsamente adjudicadas a los candidatos.

13,1 millones de electores estaban convocados a las urnas en este país, donde el voto es obligatorio.

Paralelamente, los ecuatorianos también eligieron a 137 miembros de la Asamblea Nacional, pero debido a lo fragmentario de las fuerzas políticas no se espera que haya una mayoría partidista.