El joven, de origen salvadoreño, llegó al país norteamericano en 2007, con 14 años de edad. Cuando Escobar abandonó su país de origen, se encontraba desescolarizado y trabajando en un área rural por menos de 5 dólares diarios. Sus padres habían migrado años atrás e incluso conoció a su papá estando ya en suelo estadounidense.

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En el siguiente video, se pueden escuchar las duras experiencias vividas por Carlos en su travesía para llegar al país que hoy preside Joe Biden. El relato se lo contó a Pulzo.

Como Carlos, cientos de miles de jóvenes encontraron alivio en DACA pese a no ser una solución permanente, pero este programa no apareció de un momento a otro. America Hernández es una inmigrante de origen mexicano que, a pesar de vivir en California desde los 3 meses de edad, a sus 37 años aún es considerada como una indocumentada. America ha ejercido un fuerte activismo desde 2001, cuando inició sus estudios profesionales en medio de políticas antiinmigración posteriores al 9-11.  La mujer, hoy beneficiaria de DACA, lleva casi 20 años en busca de que la comunidad, conocida como ‘Dreamers’, alcance una protección que garantice su permanencia en Estados Unidos.

Tanto Carlos y America, como la investigadora del proyecto Humanizando la Deportación, Lizbeth De La Cruz, consultados por Pulzo, coinciden en que el discurso antiinmigración del expresidente Donald Trump (quien dejó la Casa Blanca el 20 de enero de 2020) y su intento de acabar con DACA, que incluyó la suspensión de nuevas admisiones a dicho programa, sembraron nuevos temores e incertidumbre en la comunidad de indocumentados.

Los entrevistados por este medio también están de acuerdo en que existe cierto optimismo de cara al gobierno de Joe Biden y Kamala Harris; sin embargo, advierten sobre la posibilidad de que medidas favorables para los ‘Dreamers’ traigan consigo acciones de mayor control fronterizo para evitar la entrada de más población ilegal.

Hernández, De La Cruz y el exdiplomático estadounidense Lawrence J. Gumbiner, en el siguiente video, hacen algunas predicciones de lo que puede ser la política migratoria del nuevo gobierno.

¿Qué es DACA?

El programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por su sigla en inglés), es una iniciativa implementada por el expresidente Barack Obama en 2012. Esta medida permitió solicitar un permiso temporal de permanencia, renovable cada dos años, a inmigrantes indocumentados que cumplieran los siguientes requisitos, expuestos en la pagina de la Oficina de Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS):

  • Haber ingresado a Estados Unidos antes de cumplir los 16 años.
  • Ser menor de 31 años para el 15 de junio de 2012.
  • No haber tenido estatus legal antes de la misma fecha.
  • Haber residido en el país norteamericano de manera continua desde el 15 de junio de 2007 hasta el momento de la aplicación.
  • Estar escolarizado o ser licenciados del ejército.
  • No tener récord criminal.

DACA permite a sus inscritos obtener importantes beneficios como: seguro de salud, licencia de conducción, permiso legal de trabajo y acceso a matricula universitaria con cupos estatales.

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Pese a que las admisiones al programa se detuvieron durante el gobierno Trump, la investigadora Lizbeth De La Cruz afirmó en entrevista con Pulzo que desde diciembre de 2020 la Corte Suprema estadounidense ordenó reabrir la recepción de solicitudes.

¿Qué es el Estatus de Protección Temporal (TPS)?

Es otro de los estatus migratorios temporales que, según la USCIS, es asignado por el Secretario del Departamento de Seguridad Nacional. De este pueden beneficiarse personas que provengan de países con las siguientes condiciones temporales:

  • Conflicto armado en curso (tal como una guerra civil).
  • Un desastre natural (tal como un terremoto o huracán) o una epidemia.
  • Otras condiciones extraordinarias y de carácter temporal.

Este programa permite la permanencia legal en el país norteamericano de sus beneficiarios, así como permisos de trabajo.

Actualmente, los países contemplados en este programa son:

  • El Salvador.
  • Haití.
  • Honduras.
  • Nepal.
  • Nicaragua.
  • Somalia.
  • Sudán.
  • Sudán del Sur.
  • Siria.
  • Yemen.