La muerte del hombre de 46 años a manos de la policía provocó la ira de esa ciudad por segundo día consecutivo, donde los manifestantes se reunieron en el lugar donde se produjo el arresto para exigir “justicia”.

Debemos seguir luchando por la justicia”, dijo Will Wallace, uno de los manifestantes.

El martes por la noche las protestas se intensificaron y los manifestantes rompieron las ventanas de una comisaría. La policía respondió con gas lacrimógeno y balas de goma.

4 policías involucrados en el arresto de Floyd fueron despedidos el martes, pero fueron liberados después de que se iniciara una investigación.

Quiero que estos policías sean acusados de asesinato, porque eso es exactamente lo que hicieron, cometieron un asesinato contra mi hermano”, dijo Bridgett Floyd, la hermana de George Floyd, a la NBC. “Tengo fe y creo que se hará justicia”.

Floyd murió el lunes por la noche después de estar al menos 10 minutos boca abajo contra el suelo, mientras un policía lo inmovilizaba con una rodilla en el cuello.

“No puedo respirar”, suplicó el hombre, según el audio de un video de varios minutos filmado por un transeúnte que se volvió viral.

El oficial, un hombre blanco, le dice que mantenga la calma. Un segundo policía mantiene a los transeúntes a distancia cuando Floyd se queda quieto y parece inconsciente.

Un nuevo video podría descartar la afirmación de la policía de que el hombre, sospechoso de intentar pasar un billete falso de 20 dólares, se resistió ante la detención.

“No podemos tener dos sistemas legales, uno para los negros y otro para los blancos”, dijo el abogado de la familia, Benjamin Crump, a la NBC.

El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, también se preguntó este miércoles “por qué el hombre que mató a George Floyd no está en la cárcel”, diciendo que “si tú o yo hubiéramos hecho esto, estaríamos tras las rejas”.

El presidente estadounidense, Donald Trump, se refirió al caso como un “evento muy, muy triste”, y aseguró que “vería” si la policía debe ser procesada.

Más enfática, la senadora negra Kamala Harris, exfiscal de California y exaspirante presidencial demócrata, denunció “un acto de tortura” y “una ejecución pública” en un sociedad marcada por el racismo.