Aunque en 2016 felicitó a Donald Trump un día después de haber vencido a Hilary Clinton en los comicios presidenciales, las autoridades rusas aseguraron este lunes que Putin esperará a que se conozcan los resultados finales y se resuelvan todos los temas legales, informó la BBC.

Dimitri Peskov (portavoz del Kremlin), sin embargo, puntualizó en este mismo medio que el jefe de estado ha manifestado en repetidas oportunidades que no tiene ningún problema en “trabajar” conjuntamente con cualquiera de los dos candidatos.

Al igual que Rusia, el gigante asiático precisó que respetarán todas las “prácticas internacionales” una vez se confirmen al 100 % los resultados de los comicios y se supere todo lo relacionado con las demandas.

Lee También

“Estamos al tanto de que el señor Joe Biden ha anunciado que es el ganador de las elecciones, y entendemos que el resultado de las elecciones será decidido de acuerdo a las leyes y procedimientos de Estados Unidos“, afirmó Wang Wenbin, funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores chino.

Wang, igualmente, reiteró que la postura de China frente a las relaciones con Washington, muy deterioradas durante la presidencia de Trump, siempre pasarán por resolver las diferencias desde el respeto mutuo, aumentar la cooperación y fomentar el desarrollo “sano y estable” de los lazos bilaterales.

Pese a que se lo preguntaron varias veces, el funcionario no quiso responder por qué Xi Jinping está en la lista de mandatarios que todavía no han felicitado al demócrata, en el que también figuran el presidente de México y Brasil.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.