“Primero el señor Macron debe retirar los insultos que hizo contra mi persona. Primero me llamó mentiroso y después, por informaciones que tuve, dijo que nuestra soberanía en la Amazonia es una cuestión abierta“, afirmó Bolsonaro a periodistas que lo interrogaban sobre el anuncio de su principal ministro de recusar la ayuda del G7.

Para conversar o aceptar cualquier cosa de Francia, que sea con las mejores intenciones posibles, él [Macron] tendrá que retirar esas palabras y a partir de ahí, podemos dialogar“, añadió.

La noche del lunes, el ministro de la Casa Civil (un cargo asimilable al de un jefe de gabinete), Onyx Lorenzoni, dijo que Brasil recusaría el fondo de 20 millones de euros ofrecido por las potencias occidentales del G7 durante su cumbre de Biarritz (Francia) para combatir los incendios en los países amazónicos.

Agradecemos la oferta, pero tal vez esos recursos sean más relevantes para reforestar Europa“, dijo Lorenzoni a un blog del portal de noticias G1.

Brasil envió aviones y tropas para combatir los incendios en la región amazónica. Los datos satelitales del Instituto Nacional de Investigaciones Brasileñas (INPE) contabilizan 82.285 puntos de incendio hasta el lunes a las 18H00 GMT, un 51,9 % del total en la Amazonia.

La cifra total marca un aumento de 80 % de focos de incendios respecto a 2018.

Las tensiones entre Francia y Brasil se vienen incrementando desde que Macron llamó la semana pasada a los líderes de las principales democracias industriales a una discusión de urgencia en la cumbre del G7 sobre los incendios en la Amazonia. Bolsonaro replicó acusándolo de tener una “mentalidad colonialista”.

El intercambio de palabras alcanzó incluso el lado personal con el presidente Bolsonaro riéndose en Facebook de un comentario hecho contra Brigitte Macron, primera dama de Francia.

“Es triste”, respondió Macron. “Espero que rápidamente los brasileños tengan un presidente que se comporte a la altura“, agregó.

Medios brasileños reportaron que Macron afirmó que podría encararse un “estatuto internacional” para la Amazonia si Brasil no consigue controlar la deforestación de la mayor selva tropical del mundo ante el avance de las actividades agropecuarias.