Tras horas de incertidumbre, el diputado opositor Ómar González dijo que los deportados fueron encontrados en Delta Amacuro, una apartada región en el oeste de Venezuela.

Según el legislador, los niños regresarán a la isla por solicitud de una jueza trinitense, después de que se elevaran múltiples quejas por la forma en que los habían deportado, algunos de ellos separados de sus padres.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó preocupación por la situación tras las denuncias sobre la desaparición de los migrantes y exhortó a Trinidad y Tobago a “garantizar el ingreso” de venezolanos “que buscan protección internacional por razones humanitarias”.

La abogada Nafeesa Mohammed, quien pidió investigar el caso y exigió al gobierno de Keith Rowley reconsiderar el manejo de la crisis migratoria vinculada con la llegada de venezolanos, dijo que el viernes pidió a las autoridades migratorias que los niños fueran entregados a sus padres, tras ser detenidos a su entrada al país el martes pasado y enviados a la comisaría de Erin, a unos 98 kilómetros de Puerto España.

La letrada relató que pidió una audiencia virtual el domingo por la tarde, cuando un tribunal exigió al Jefe del Estado Mayor de la Defensa, máximo cargo militar en Trinidad y Tobago, presentar a los migrantes ante la corte. Sin embargo, dijo que cuando se reanudó la audiencia, este lunes, el comandante de la Guardia Costera informó que ya habían sido escoltados hasta el límite marítimo.

El padre de uno de los niños dijo a la AFP que vive en Trinidad y Tobago desde hace dos años y que enviaba dinero a Venezuela para ayudar a su esposa a cuidar a sus cuatro hijos. “Cada día es más crítico y difícil para ellos sobrevivir, así que le dije a mi esposa que viniera aquí con nuestra hija mayor”, contó.