Nikúlshina, miembro del grupo opositor Pussy Riot, conocido por sus acciones de protesta contra el Kremlin, fue condenada este lunes a quince días de arresto por invadir ayer el estadio Luzhnikí durante la final del Mundial.

Cuatro miembros de Pussy Riot, tres mujeres y hombre, invadieron el campo vestidos de policías, pero fueron reducidos rápidamente por la policía.

El artículo continúa abajo

Uno de los jugadores croatas, Dejan Lovren, se tomó muy mal la protesta e intentó retirar el campo a uno de los espontáneos, al que recriminó su acción.

Pussy Riot labró su fama en 2012 cuando dos de sus integrantes fueron condenadas a dos años de cárcel por interpretar una canción punk contra el presidente ruso, Vladímir Putin, en el principal templo religioso del país, la catedral de Cristo Salvador de Moscú.