Joel Schumacher, que comenzó su carrera como diseñador de vestuario antes de ascender a las altas esferas de los directores de Hollywood, murió en la ciudad de Nueva York, según un comunicado de la agencia ID-PR, que lo representaba, enviado a la AFP.

Schumacher “falleció tranquilamente de cáncer esta mañana después de un año de lucha. Será recordado con cariño por sus amigos y colaboradores”, indicó la nota.

El director es más conocido por un gran público por las entregas de ‘Batman eternamente’ (1995) y ‘Batman y Robin’ (1997).

Schumacher tomó el relevo de la lucrativa franquicia de Tim Burton, y su primer trabajo protagonizado por Val Kilmer tuvo un buen rendimiento en taquilla.

Pero ambas películas fueron atacadas por muchos críticos y fanáticos, que se opusieron especialmente a los pezones que Schumacher añadió al traje del héroe.

En una entrevista en 2017, Schumacher dijo a Vice que quería “disculparse con todos los fans que se sintieron decepcionados” por ‘Batman y Robin’, asegurando que se sentía “como si hubiera asesinado a un bebé”.

“En el momento de ‘Batman eternamente’ los moldes de goma eran mucho más avanzados. Así que dije, vamos a hacerlos anatómicos. Llevé fotos de estatuas griegas y aquellos increíbles diseños anatómicos que aparecen en los libros de medicina. Él [José Fernández, el encargado de vestuario] hizo los pezones y cuando los vi pensé ‘son geniales’”, añadió el director sobre el tema de los pezones a la misma publicación, según recuerda Cultura Ocio.

La franquicia fue más tarde revigorizada con ‘Batman inicia’ de Christopher Nolan en 2005.

Schumacher comenzó como diseñador de vestuario en Hollywood en los años 70, trabajando en películas como ‘El dormilón’ (1973) e ‘Interiores’ (1978) de Woody Allen.

El drama ‘El primer año del resto de nuestras vidas’ (1985) fue el primer éxito de Schumacher como director.

Hizo la película de vampiros adolescentes ‘The Lost Boys’ (1987) y ‘Línea mortal’ (1990) antes de asumir la franquicia de ‘Batman’ de Warner.

A Schumacher se le atribuye haber impulsado la carreras de varias estrellas actuales, como Matthew McConaughey con ‘Tiempo de matar’ (1996) y Colin Farrell con ‘Tigerland’ (2000) y ‘Enlace mortal’ (2003).

Antes de su carrera en Hollywood, asistió a la escuela de arte y trabajó como diseñador de vitrinas para una tienda de accesorios para mujeres en Nueva York.