Aunque el 30 de julio Page Six aseguró que la pareja ya llevaba “vidas separadas”, TMZ confirmó que los dos famosos viajaron en un jet privado el domingo 2 de agosto, haciendo así realidad una de las ideas que discutieron cuando ella lo visitó en su rancho en Wyoming, el fin de semana inmediatamente anterior. 

El sitio especializado en celebridades asegura que Kim y Kaye viajaron con su familia, aunque no especifica si emprendieron la escapada con sus cuatro hijos, pues en fotos que aparecen en su página solo se puede ver a Saint, de 4 años.

Kardashian y West se vieron la semana pasada brevemente en donde afirman reside ya a tiempo completo el rapero, después de un polémico mitin político del cantante en el que reveló detalles extremadamente personales de su relación, como el hecho de que ambos se plantearon interrumpir el embarazo de la primera hija de ambos, North West.

Durante esa visita, en la que Kardashian permaneció solo una noche en Wyoming, se publicaron varias fotos de la influencer llorando y visiblemente afectada mientras mantenía una conversación con su marido en el carro.

West, de 43 años, vive en su mansión de Wyoming, valorada en 14 millones de dólares, que según la información obtenida por Page Six es mejor para “la creatividad” del rapero, mientras que Kardashian sigue viviendo en su residencia de Los Ángeles (California) con los 4 hijos que comparten.

“Kim está completamente centrada en su familia y en proteger a sus hijos ahora mismo, porque son muy pequeños”, agregó, a la par que señaló que la celebridad está haciendo todo lo posible por que la situación no afecte a North (de 7 años), Saint (4), Chicago (2) y Psalm (1).

Hace una semana, Kardashian emitió un comunicado para pedir públicamente “compasión y empatía” hacia la salud mental de su marido después de varios episodios rocambolescos relacionados con su candidatura a la presidencia de EE. UU.

Pocos días después, West se disculpó con su esposa por los detalles revelados en su primer acto de campaña.

West, cuyo anuncio de que se presentaría a las elecciones de noviembre provocó este mes una gran conjetura sobre si simplemente buscaba publicidad o incluso favorecer las opciones de reelección del presidente estadounidense, Donald Trump, estrenó su incipiente campaña en la localidad de North Charleston.

No está claro qué futuro puede tener la campaña del rapero, que hasta hace apenas unas semanas apoyaba fervientemente a Trump, porque el plazo para registrarse ya ha expirado en media docena de territorios y los requisitos son complicados en otros.