Por: El Colombiano

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Este artículo fue curado por pulzo   Ene 9, 2026 - 6:03 am
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Un reciente mensaje publicado en la red social X, anteriormente conocida como Twitter, encendió la polémica en torno a una discoteca en París llamada Medellín. El trino de Karen Laverde relacionó la imagen de clientes celebrando con bengalas encendidas en esta discoteca con la tragedia ocurrida en 2013 en el club Kiss de Santa María, Brasil. Allí, un incendio desatado por una bengala durante una presentación musical dejó 242 víctimas mortales, hecho retratado en la miniserie Todos los días la misma noche de Netflix. Esta comparación surgió a raíz de recientes alarmas sobre el uso de artefactos inflamables en locales nocturnos, en particular porque el pasado 31 de diciembre un siniestro de características similares acabó con la vida de 40 personas en una discoteca suiza.

La viralización del mensaje propició un creciente interés por el establecimiento parisino que toma el nombre de la capital antioqueña. Inaugurada en 2018, la discoteca Medellín se encuentra en la 6 Av. Marceau, en pleno corazón de París y cerca de sitios emblemáticos como el cabaret Crazy Horse, el Puente del Alma y el Museo de Arte Moderno. Desde su apertura, el lugar se ha promocionado como uno de los pocos clubes de la ciudad con puertas abiertas todas las noches, ofreciendo fiestas exclusivas, programación con DJs reconocidos y un ambiente vibrante que apuesta por la música latina y el reguetón, género que ha catapultado la fama internacional de Medellín.

Sin embargo, la propuesta de evocar la cultura colombiana estuvo marcada por la controversia un año después de la inauguración de la discoteca. El local, en sus inicios, tematizó su ambientación como un homenaje al narcotraficante Pablo Escobar, con detalles visuales que incluyeron un mural con el rostro del capo, meseros usando chalecos antibalas y decoraciones alusivas a la violencia narco. Lejos de causar orgullo, esto provocó el descontento de numerosos colombianos que señalaron cómo elementos como el lema “aquí se bebe, se come, se baila y se mata” perpetuaban un doloroso estigma asociado a Medellín.

Frente a las críticas, Audren Dimitris, dueño del establecimiento, declaró a la agencia francesa AFP en 2019 su disposición para retirar los símbolos más ofensivos, pues “algunas cosas podían lastimar a los colombianos y no es nuestro objetivo”. Sin embargo, aún hoy la discoteca conserva imágenes de Escobar y, en videos recientes, se observa a empleados ataviados con chalecos antibalas, lo que indica que algunas referencias iniciales subsisten en su propuesta estética.

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El club sostiene que su temática celebra la cultura sudamericana y la identidad de Medellín, pero, en la práctica, ha mantenido un enfoque que para muchos acentúa los capítulos más dolorosos y sangrientos de la historia de la ciudad. Dimitris justificó en su momento que “quieras o no cuando piensas en Medellín piensas en Pablo, pero no es el tema principal, es solo un guiño”. Sin embargo, la permanencia de elementos que aluden a Escobar sigue generando debates sobre los estereotipos que afectan a la imagen internacional de Medellín y la sensibilidad con la que se representa su complejo pasado.

¿Por qué la imagen de Pablo Escobar sigue presente en el imaginario internacional sobre Medellín?

La constante aparición de símbolos asociados al narcotráfico en propuestas culturales y comerciales fuera de Colombia abre la discusión sobre la dificultad de modificar los relatos predominantes acerca de Medellín. Aunque la ciudad ha experimentado una profunda transformación social y urbana, muchos proyectos externos optan por perpetuar una visión limitada basada en hechos violentos y personajes controversiales.

Este fenómeno se sostiene, en parte, por la fascinación alimentada por series, películas, y propuestas como la discoteca parisina, que continúan explotando el atractivo mediático de Pablo Escobar. Cuestionar cómo superar estos estereotipos invita a reflexionar sobre el impacto del relato histórico en la identidad cultural y la responsabilidad de quienes representan la imagen de una ciudad marcada por el estigma, pero también por la resiliencia y la innovación.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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