Según las versiones oficiales, Naya Rivera y su pequeño de 4 años “alquilaron una embarcación por tres horas y cuando no regresó los empleados fueron a buscarla. Ahí es cuando recibimos la primera llamada de emergencia”, detalló el sargento del condado de Ventura Kevin Donoghue.

Los pasajeros de un segundo bote encontraron al menor solo, dormido e ileso, portando un chaleco salvavidas, quien explicó a los policías que fue a nadar con su madre, de 33 años, “pero ella nunca logró salir del agua”.

Las cámaras de seguridad del Lago Piru, una reserva de 500 hectáreas, grabaron el momento en el que madre e hijo salieron en la embarcación, algo que ya habían hecho con anterioridad. “Ella tenía experiencia navegando en este lago”, afirmó el sargento.

Según Donoghue la natación está permitida en el lugar, que no concentra muchos de los peligros de las aguas abiertas, pero “a veces el agua llega a estar muy fría y pueden darse elementos de hipotermia”, aunque aclaró que desconoce si forman parte de este caso.

El lago en el que Rivera desapareció está en el Bosque Nacional Los Padres, una popular zona recreativa a 90 kilómetros de Los Ángeles a la que acuden numerosos visitantes para navegar, hacer deportes acuáticos y organizar acampadas.

La vegetación y la profundidad de las aguas están dificultando las labores búsqueda, que se prolongaron hasta el anochecer. Tampoco se descarta la posibilidad de que esas mismas plantas acuáticas hayan sido un problema para Rivera, ya que “si el cuerpo se enganchó con algo puede que nunca salga a la superficie”, sostuvo el sargento.