Así lo confirmó TMZ citando fuentes con “conocimiento directo” del tema, y detalló que la intérprete de ‘Toxic’ le dijo al juez que su papá, Jamie Spears, la internó en un centro de la salud mental hace un mes “en contra de su voluntad” y, además, “la forzó a tomar medicamentos”, como lo habían alertado cientos de fans bajo el #FreeBritney.

La artista pasó, efectivamente, 30 días en el lugar especializado, aunque salió y entró un par de veces.

Luego de permanecer bajo observación y tratamiento, Britney publicó un video haciendo yoga para tranquilizar a sus seguidores y luego una grabación en la que negaba haber estado internada sin quererlo, versión que contradice lo que le habría dicho al juez.

El pedido de Spears de ajustar el poder que su padre tiene sobre ella no le fue concedido, aunque sí le ordenaron una evaluación por parte de un experto para tener más certeza de su estado de salud mental y poder tomar una decisión más adelante.

Por ahora, Jamie Spears seguirá con poder sobre la vida de la estrella pop, aunque TMZ aclara que es ilegal que un centro acepte un paciente en contra de su voluntad, al igual que la autorización de su padre para que la mediquen.