El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Colombia enfrentó uno de los episodios más críticos de su historia reciente el pasado lunes 10 de agosto, tras un terremoto de magnitud 7,4 que estremeció varios departamentos del país. De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, este ha sido el sismo más fuerte registrado en el siglo XXI, causando más de 290 muertes y daños a más de 127.000 viviendas en regiones como Risaralda, Chocó y Valle del Cauca, según cifras oficiales del Gobierno Nacional. En medio del drama por la búsqueda de desaparecidos, el enfoque se ha desplazado ahora hacia la evaluación de la estabilidad estructural de miles de hogares afectados.
El análisis de las viviendas es una tarea compleja que requiere la intervención de expertos. Orlando Arroyo, docente de la Universidad Industrial de Santander y miembro de la Red Colombiana de Investigación en Ingeniería Sísmica (CEER), recalca que la evaluación debe ser hecha exclusivamente por profesionales, en el mismo sentido en que un paciente no debe automedicarse. Juan Francisco Correal, experto de la Universidad de los Andes en ingeniería estructural, respalda esta visión al advertir que incluso para un ingeniero civil puede ser difícil juzgar los daños solo con una inspección superficial.
En redes sociales han circulado videos donde se ilustran tipos de grietas, pero especialistas como Gilberto Areiza, presidente de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica (Asosísmica), advierten que estos indicadores pueden ser engañosos. Según Areiza, no todas las grietas representan riesgo estructural, por lo que se requiere una revisión profesional y protocolos avalados por las autoridades competentes.
La guía esencial, de acuerdo con Arroyo y el CEER, es pedir asistencia cuando hay columnas expuestas, muros caídos o fisuras amplias —una “regla del dedo o de la moneda” ayuda a identificar riesgos: si una moneda cabe en la grieta, es necesario pedir ayuda. En paralelo, se recomienda consultar el año de construcción; viviendas levantadas antes de 1998 suelen requerir mayor precaución, dado que la norma sismorresistente cambió ese año (NSR-98).
Ingenieros de la Universidad Nacional, la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito y equipos del CEER, con apoyo de las alcaldías, recorren edificio por edificio en las zonas afectadas. Evalúan daños en columnas, cimientos y muros para categorizar el grado de riesgo. Jeannette Zambrano Nájera, profesora de la Universidad Nacional, resalta el desafío psicosocial de acompañar a las familias y explicar cuándo no es seguro permanecer en sus hogares. Además, la investigación se extiende a infraestructuras universitarias y a la comprensión de factores de colapso, como el tipo de suelo, y la posible revisión futura de las normas de construcción a la luz de lo aprendido tras este desastre, como señala Carlos Arteta, presidente de la CEER.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Cuáles son las señales para pedir ayuda después de un terremoto en Colombia?
Diversos expertos recomiendan pedir asistencia especializada cuando se observa daño severo en muros, columnas expuestas, fisuras amplias o materiales internos visibles. La “regla de la moneda” es un método sugerido: si una moneda cabe en una grieta, se debe solicitar inspección profesional. Además, si la vivienda fue construida antes de 1998, es recomendable que la evalúe un ingeniero estructural calificado.
¿Qué significa NSR-98 en construcción y por qué es clave tras un sismo?
NSR-98 es la Norma Sismorresistente de 1998, un estándar aplicable en Colombia para la construcción de edificaciones capaces de soportar terremotos. Las casas y edificios construidos a partir de su implementación suelen responder mejor a los temblores, por lo que conocer el año de la licencia de construcción es relevante para determinar el nivel de riesgo y la urgencia de una evaluación estructural tras un sismo.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Precio de las viviendas VIS en Colombia cambiaría
El Ministerio de Vivienda presentó un proyecto de decreto que busca frenar las alzas en el precio de las viviendas VIS. La idea del Gobierno es que quede en máximo 135 salarios mínimos y que desde el inicio del negocio se establezca el precio en pesos colombianos.
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