La toma ocurrió este sábado 13 de julio, en horas de la madrugada, en instalaciones de la compañía, ubicadas en el municipio de Toledo, Norte de Santander, que suministra el servicio de gas a cerca de 500.000 habitantes de Bucaramanga y otras zonas del departamento.

Según la empresa, desconocidos rompieron la malla externa de la instalación e ingresaron a la planta “poniendo en riesgo la vida de las personas y la operación de la planta”.

La estatal señaló que, además de retener a los empleados, el grupo también cortó “abruptamente” las redes de comunicación.

“Esta acción violenta en una planta industrial de operaciones petroleras, trasgrede las normas de seguridad y pone en riesgo la integridad física de las personas que se encuentran dentro de ella y en los alrededores, dado que se trata de un activo que requiere un manejo especializado por parte de técnicos expertos”, sentenció Ecopetrol.

Finalmente, la compañía advirtió que ya expuso el caso ante las autoridades.