En total son 134.951 autos, según un documento de la autoridad enviado a Tesla y publicado el martes. Se trata de los sedán Model S fabricados entre 2012 y 2018, así como los SUV urbanos Model X fabricados entre 2016 y 2018, cuyo computador de a bordo está equipado con un procesador Nvidia Tegra 3.

Este es uno de los retiros de seguridad más importantes encontrados por Tesla. Sin embargo, el número de vehículos es inferior a los 158.000 que el regulador había solicitado a mediados de enero, cifra que representa casi un tercio de todas las entregas en 2020.

Tesla no estaba obligada a cumplir con la solicitud de la agencia federal, pero tenía la obligación en este caso de brindar una explicación a la NHTSA, que luego decide.

Tesla tendrá que reemplazar una parte de la computadora a bordo de los vehículos retirados del mercado.

Este defecto “puede provocar la pérdida de la pantalla de la cámara de visión trasera, de los parámetros de control de descongelación/desempañado y de la señal de cruce, reduciendo la visibilidad y aumentando el riesgo de accidentes”, detalla la NHTSA en su carta.

La falla también puede afectar el sistema de asistencia a la conducción instalada en los autos Tesla, advirtió la agencia.

Algunos autos eléctricos han presentado fallas graves

A mediados de 2020, un Tesla Model 3 transitaba por una autopista en Taiwán, en piloto automático, pero el sistema falló al no ‘ver’ un tractocamión que yacía volcado y atravesado en la vía.

El resultado fue un choque frontal y pleno, con la fortuna que ni el ocupante del Tesla ni el del camión, que aún estaba en la cabina de su vehículo, sufrieron daños.